Concejal de Valle Viejo defendió el veto al premio por antigüedad: “¿También le vamos a dar el premio a los que no van a trabajar?”
Un concejal de Valle Viejo defendió el veto al premio por 25 y 30 años de servicio, pero lanzó una frase que descolocó a todos: “¿También le vamos a dar el premio a los que no van a trabajar?”. La interna política quedó al rojo y el beneficio para los municipales pende de un hilo.
El concejal de Unión Libertaria, Franklin Medina, respaldó el veto de la intendenta Susana Zenteno al proyecto que creaba un reconocimiento económico para empleados municipales de Valle Viejo con 25 y 30 años de servicio, y justificó su postura con una frase que encendió la polémica: “El Concejo Deliberante y la Municipalidad tienen mucha gente con antigüedad bastante extraordinaria, pero que no va a trabajar. ¿También le vamos a dar el premio?”.
La definición la dio durante una conferencia de prensa, donde aclaró que su voto a favor del veto no significa rechazar el beneficio. “El proyecto en sí, otorgar un premio a los 25 años y a los 30 años, estoy absolutamente convencido de que se merece otorgar ese premio”, afirmó. Sin embargo, planteó la necesidad de revisar el encuadre legal de la iniciativa y fijar criterios precisos para su aplicación.
El veto de Zenteno fue respaldado por tres concejales: Medina, Camila Morabito y Darío Ramírez. Enfrente quedaron Gerónimo Cabrera y Lucas Cisternas, quienes insistieron con la ordenanza que había sido aprobada por unanimidad en comisión y luego enviada al Ejecutivo municipal. La intendencia la vetó a partir de un dictamen de su área legal.
Un pedido de revisión, no de rechazo
Medina propuso enviar el texto al ámbito legal para que se determine el alcance del veto y la posibilidad de reformular las partes que no fueron tenidas en cuenta. “Propongo al concejal autor del proyecto que si se me permite intervenir el tema, enviarlo al ámbito legal para que el ámbito legal me determine a mí el alcance del veto, pero sobre todo la posibilidad de reformular algunas de las partes que no habían sido tenidas en cuenta”, señaló.
El edil insistió en que su posición no busca perjudicar a los trabajadores: “En ningún momento en contra del empleado municipal. Sí a favor de analizar la parte legal del tema”. Según explicó, un criterio definido permitiría dar previsibilidad al beneficio y evitar que la antigüedad sea el único requisito.
Además, dejó abierta la chance de que esta semana se trabaje en una nueva propuesta que contemple las observaciones y, una vez reformulada, volver a presentarla ante el Ejecutivo.
La réplica opositora
Desde el sector que buscaba insistir con la ordenanza, Cisternas cuestionó los argumentos jurídicos del veto y sostuvo que el Municipio tiene recursos para afrontar el pago. Mencionó el impacto de las transferencias vinculadas a educación y una mayor recaudación local a partir del acuerdo con ARCAT. Según su planteo, esos ingresos permitirían sostener el reconocimiento para quienes alcanzan los 30 años de servicio.
El concejal opositor afirmó que un empleado municipal con tres décadas de antigüedad percibe alrededor de $850.000 y consideró que las condiciones económicas están dadas. “Se merecen un premio después de los 30 años de servicios, como corresponde, y yo creo que las condiciones económicas están dadas para que así se pueda realizar”, expresó.
Cisternas también apuntó contra los fundamentos del veto y dejó una sospecha: “Pienso que lo jurídico es importante, pero para nosotros no tenía sustento el veto en la parte jurídica. Más bien creo que es por quienes presentan las ordenanzas”.
El debate quedó planteado entre insistir con el proyecto aprobado o reformularlo para atender las objeciones legales. Medina, por su parte, sostuvo que su voto debe leerse como un pedido de revisión y no como un rechazo al reconocimiento de los empleados municipales.