Concejal tucumano asegura que lo echaron de La Libertad Avanza por repartir su sueldo
Un concejal tucumano revela la sorprendente razón por la que lo echaron de su partido: sortear su sueldo y donar su aguinaldo. ¿Por qué una acción solidaria generó tanto malestar en la cúpula política?
Un edil de Las Talitas generó una fuerte polémica al revelar que su salida del espacio político se debió a una inusual práctica de solidaridad que, según él, “dejaba en evidencia” a otros dirigentes. Miguel Ramos, concejal de esa ciudad del Gran San Miguel de Tucumán, fue apartado de La Libertad Avanza luego de sortear su dieta mensual y donar parte de sus ingresos a vecinos necesitados.
En una entrevista con el programa “Los Primeros”, Ramos aseguró que su “actitud solidaria” fue el motivo central de su desplazamiento. El edil, quien desde 2025 venía realizando estas acciones con recursos propios, sostuvo que su accionar generó malestar en la conducción partidaria.
¿Quién lo habría desplazado y por qué?
El concejal apuntó directamente al diputado nacional Gerardo Huesen como el responsable de su salida del espacio. Según el relato de Ramos, el legislador le habría planteado que no podía continuar con esa práctica porque, en esencia, “no podía hacer algo que él no hacía”.
“El problema era que mi accionar dejaba en evidencia a otros dirigentes que no hacen lo mismo”, afirmó Ramos con contundencia durante la entrevista. Esta declaración pone el foco en las tensiones internas que generan las acciones de ayuda social directa cuando provienen de los propios ingresos de un funcionario.
Los números de una dieta solidaria
Ramos detalló los montos involucrados en su iniciativa. Explicó que en diciembre de 2025 su dieta como concejal rondaba el millón de pesos, y que una parte de ese dinero fue efectivamente sorteada entre los vecinos de Las Talitas.
Pero su compromiso fue más allá del sueldo mensual. El edil también indicó que donó su aguinaldo completo, transformándolo en juguetes destinados a los niños de la ciudad. Estas acciones, realizadas de forma constante, definieron su gestión y, finalmente, según él, su destino dentro del partido.
Pese a la controversia y a su salida de La Libertad Avanza, el concejal Miguel Ramos fue claro respecto a su futuro: “No voy a dejar de hacerlo”. Remarcó que su decisión de ayudar responde a un compromiso personal e inquebrantable con los vecinos de su ciudad, más allá de cualquier afiliación política.
El caso abre un debate inusual en la política local, cuestionando los límites de la solidaridad individual de un funcionario y su impacto en las estructuras partidarias tradicionales. Ramos continuará su mandato como concejal, pero ahora sin el respaldo del espacio que lo llevó al cargo.