Concepción llora a Eddy Ferreyra: el adiós al locutor que se ganó algo más que el micrófono
Concepción despide a uno de los suyos. Eddy Ferreyra no solo era la voz que animaba eventos y noticias: sus compañeros hoy recuerdan algo que no se aprende en ningún micrófono.
La ciudad de Concepción, en Tucumán, despide a Eddy Ferreyra, periodista, locutor y animador de eventos, cuya muerte dejó un tendal de tristeza entre colegas, compañeros de trabajo, amigos y familiares.
La noticia golpeó fuerte en el ambiente de la comunicación y en los círculos sociales donde Ferreyra era una presencia habitual. El recuerdo que se repite entre quienes lo trataron tiene poco que ver con los cargos: hablan de su buena predisposición, del compañerismo y de una calidez que se notaba en el trato diario.
Trayectoria en la comunicación y en la vida social
Ferreyra se formó y trabajó en el ámbito de la comunicación. Fue periodista y locutor, y también cumplió el rol de animador en distintos eventos, una tarea que lo puso en contacto con espacios muy variados de la vida social de Concepción.
Ese recorrido profesional lo llevó a participar de numerosas jornadas y encuentros. En cada uno compartió su pasión por la comunicación y el vínculo con la gente, dos marcas que sus colegas reconocen como propias de su manera de trabajar.
El recuerdo de sus compañeros
Quienes trabajaron a su lado destacan, sobre todo, la buena onda, la predisposición permanente y la forma de acompañar a los demás en cada jornada. En el ambiente lo describen como alguien que sumaba desde el lado humano, más allá de la tarea puntual.
La despedida se resume en una frase que sus allegados repitieron con tristeza: “Se nos fue un amigo y un compañero”. Detrás de esas palabras hay una persona querida por colegas y amigos, que hoy sienten el vacío que dejó su ausencia.
Una pérdida para el medio local
La muerte de Eddy Ferreyra es una pérdida dolorosa para quienes compartieron con él el periodismo, la locución y la animación de eventos en Concepción. Su paso por los medios y por los escenarios locales dejó huella en distintas generaciones de la ciudad.
Quedan los recuerdos, las anécdotas y los momentos compartidos, que permanecerán en la memoria de sus seres queridos y de sus compañeros de trabajo.