Condena a joven que aterrorizó barrios privados: así burló la seguridad y lo que pasó cuando volvió
Un joven admitió los robos que mantuvieron en vilo a barrios privados de Yerba Buena y El Manantial. ¿Cómo lograba ingresar y qué lo llevó a regresar al mismo lugar? La justicia dictó sentencia y reveló los detalles más impactantes del caso.
La justicia tucumana dictó una condena contra un joven de 21 años por una serie de robos en exclusivos barrios cerrados de Yerba Buena y El Manantial. El acusado admitió su responsabilidad y recibió una pena de ocho meses de prisión de ejecución condicional, en un caso que expuso vulnerabilidades en zonas residenciales.
La causa fue investigada por la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos IV, bajo la dirección del fiscal Carlos Saltor, y se cerró mediante un acuerdo de juicio abreviado. La investigación logró vincular al imputado con al menos tres episodios delictivos distintos.
El modus operandi: paciencia y audacia
Uno de los hechos más audaces ocurrió en un barrio privado ubicado en calle Chubut al 2900. Allí, el joven forzó el cerco perimetral para ingresar y sustraer bicicletas de alta gama. Lo llamativo fue que, apenas 48 horas después, regresó al mismo domicilio para concretar un nuevo robo, demostrando una frialdad que alarmó a los investigadores.
La pesquisa avanzó con el análisis de registros fílmicos de las zonas y diversas pericias, que fueron cruciales para identificar y individualizar al responsable de los ilícitos.
La noche en que las alarmas lo atraparon
El tercer episodio, ocurrido en febrero de este año, marcó el final de su actividad delictiva. El joven ingresó a una vivienda de un country en El Manantial durante la madrugada, mientras los propietarios se encontraban durmiendo. Sin embargo, su plan se frustró completamente.
La activación del sistema de alarmas y la respuesta inmediata de la vigilancia privada del country fueron determinantes. El personal de seguridad logró reducirlo en el lugar y procedió a entregarlo a la policía, evitando así la consumación del hurto.
Los argumentos de la condena
Durante la audiencia de juicio abreviado, el auxiliar de fiscal Alfredo Palacios fundamentó su posición. Destacó la reiterancia de los hechos como un agravante fundamental de la conducta del imputado, señalando el patrón de acción sobre barrios privados.
Por otro lado, el tribunal consideró como atenuantes la joven edad del acusado y su falta de antecedentes penales. Este balance entre agravantes y atenuantes configuró la pena finalmente impuesta.
Además de la condena condicional, el fallo estableció reglas de conducta que el joven deberá cumplir por un plazo de dos años. Entre ellas, se encuentra la prohibición expresa de acercarse a las víctimas, la obligación de fijar domicilio legal y la restricción de portar armas o consumir sustancias psicoactivas.
La resolución judicial busca, según se indicó, generar un efecto disuasivo y prevenir la comisión de nuevos delitos en la provincia, especialmente en urbanizaciones que son frecuente blanco de este tipo de ilícitos.