Condena definitiva tras un crimen que conmocionó Merlo
Matías Guiñazú fue condenado a prisión perpetua por asesinar a puñaladas a su pareja, María Soledad Ibañez, el 31 de marzo de 2024 en Merlo. El Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de Morón dictó la sentencia tras un juicio que reveló detalles del crimen premeditado.
Un hombre de 46 años recibió la máxima pena por un hecho de violencia de género ocurrido en marzo del año pasado. La sentencia se conoció tras un juicio que reveló detalles escalofriantes del ataque.
Matías Alejandro Guiñazú fue condenado a prisión perpetua por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de Morón, integrado por los jueces Mariela Moralejo Rivera, Federico Topino y Gabriel Tomassetti. El crimen por el que fue juzgado ocurrió el 31 de marzo de 2024 en una vivienda de la calle José Martí al 500, en Merlo.
El testimonio clave
Durante el juicio, la declaración de un vecino resultó fundamental. Este testigo relató que escuchó gritos de dolor provenientes de la casa y, al acercarse, vio a María Soledad Ibañez ensangrentada.
El agresor, Guiñazú, sostenía una cuchilla en ese momento. “Ella gritaba de dolor y él tenía una cuchilla en la mano. No puedo recordar si él estaba manchado con sangre, pero ella sí estaba pálida“, declaró el testigo, según citó Primer Plano Online.
El vecino agregó que, al ser visto, Guiñazú agarró a la víctima del cuello y le preguntó: “¿querés pasar así ves cómo la mato?”, antes de tirarla al suelo y continuar con el ataque.

La llegada de la policía
Cuando las fuerzas de seguridad arribaron al lugar, Guiñazú aún continuaba con la agresión. En un video grabado por los agentes, se lo escucha gritarles: “¿Tirame, qué esperás? Matame de una vez”.
Inmediatamente después, intentó quitarse la vida con el mismo cuchillo utilizado en el crimen. El acusado debió ser internado en grave estado, pero logró recuperarse para enfrentar el juicio y ahora deberá cumplir la condena impuesta.
Reconstrucción de la escena
Los peritos determinaron que el ataque comenzó en la cocina y se trasladó al dormitorio, donde la víctima pidió ayuda. “Ese sector de la casa tenía manchas de sangre por todos lados”, indicaron los especialistas en su informe.
Otro testigo declaró que Guiñazú no soltaba el arma y amenazaba con matar a cualquiera que intentara ingresar a la vivienda. La defensa intentó presentarlo como un hombre fuera de sí, pero los peritos descartaron la emoción violenta.
Calificaron el crimen como “un acto premeditado y con alevosía”. Los informes psicológicos describieron al condenado como “celoso y controlador”.

Una relación marcada por el control
La relación entre Guiñazú y Soledad Ibañez había comenzado en enero de 2023. Según amigas de la víctima, ella “había cambiado bastante” desde que estaba con él.
Una de estas allegadas aseguró haber visto “moretones en los brazos y piernas” de Soledad. “Él estaba siempre con ella, tenía todas las contraseñas de sus redes sociales, la dejamos de ver, estaba aislada, dejada”, relató.
La testigo agregó: “La notaba asustada, temblorosa y únicamente hablaba con ella cuando estaba en su trabajo. Admitía que las cosas con él no estaban bien, que estaba cansada y que en varias oportunidades le había dicho que se vaya de la casa y él no quería irse”.
Fundamentos de la sentencia
El tribunal impuso la prisión perpetua por “homicidio agravado por tratarse de una persona con la que el imputado tenía una relación de pareja y por ser perpetrado por un hombre contra una mujer mediando violencia de género”, según consta en el fallo.
Los jueces coincidieron con el alegato de la fiscal Graciela Biassotti, quien llevó adelante el juicio tras la instrucción de María Laura Cristini y Hernán Moyano de la UFI N° 12 de Morón.
La sentencia fue leída por la secretaria del tribunal, Claudia Schlotthauer, y presenciada por Margarita Villarreal, madre de Soledad, junto a funcionarios del Ministerio de Justicia de la Provincia y de la Nación, familiares de víctimas y amigas de la joven asesinada.
Matías Alejandro Guiñazú permanece detenido en la Unidad Penal N° 34 de Melchor Romero, donde cumplirá la condena de prisión perpetua.