Condenado a 3 años en suspenso, Orozco apuntó contra la defensa que lo acompañó antes
Reconocieron los errores y pidieron pasar la página. Pero antes de cerrar el comunicado, Orozco y Ortiz apuntaron contra la defensa que los acompañó al inicio de la causa y contra el letrado que, según su versión, se quedó con los titulares. Qué dijeron y qué sigue para la pareja.
El exintendente de Las Heras Daniel Orozco y su pareja, la exsecretaria de Gobierno municipal Janina Ortiz, cerraron su etapa judicial con un mensaje público en el que reconocieron errores y apuntaron contra quienes los defendieron en las primeras instancias del caso. La pareja fue condenada a tres años de prisión en suspenso e inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos, tras un juicio abreviado que se extendió cerca de siete horas en el Polo Judicial.
La sentencia se inscribe en la investigación por peculado vinculada al destino de más de 35 millones de pesos que fueron transferidos a la cooperativa Manos a la Obra. Orozco y Ortiz no irán a la cárcel: la pena quedó en suspenso.
Un comunicado con destinatario claro
En el texto difundido a la sociedad mendocina, el exjefe comunal sostuvo que busca dejar atrás un período signado por el sufrimiento familiar, las demoras y una estrategia legal con la que no terminó conforme. "Tuvimos varios abogados y apariciones ruidosas de un reconocido letrado a nivel nacional que le sirvieron los titulares a él y no a nosotros para darnos una respuesta concreta a nuestra causa judicial", expresó.
La pareja describió el derrotero como un "show mediático" y cuestionó las decisiones de las defensas que se sucedieron a lo largo de la causa. Según su versión, el paso de varios profesionales por el expediente no les permitió obtener una respuesta concreta a su situación judicial.
Las críticas más duras
El señalamiento más severo fue para la doctora Elena Quinteros, a quien le atribuyeron falta de rumbo técnico, planteos que consideraron innecesarios y demoras que, siempre según su relato, estiraron el padecimiento de sus familias. "Sus errores defensivos y su falta de propuesta seria solo sirvieron para estirar el sufrimiento de nuestras familias", afirmaron.
En contraste, Orozco ubicó la llegada de Raúl Burela como un punto de inflexión. De acuerdo con su relato, el trabajo del actual defensor y de su equipo permitió revisar el expediente, avanzar con peritajes y encaminar una salida al conflicto. Ese recorrido, dijo, fue el que destrabó la causa y habilitó el acuerdo definitivo con la Fiscalía, al que identificaron como el paso central para cerrar la etapa.
Agradecimientos y autocrítica
Además de las críticas, el comunicado incluyó un tramo de reconocimiento para las familias y para los vecinos que acompañaron en los momentos más difíciles. También destacaron la honestidad, el compromiso y la capacidad profesional de Burela.
Sobre el final, ambos asumieron que cometieron errores y manifestaron su voluntad de responder por ellos. "Nos equivocamos y nos hacemos cargo", señalaron, al tiempo que expresaron su intención de dejar atrás las improvisaciones y la exposición mediática para concentrarse en la vida familiar.
Qué sigue para la pareja
El defensor brindó detalles sobre la última etapa del proceso y remarcó la magnitud de la causa: según explicó, está integrada por 50 cuerpos de aproximadamente 500 fojas cada uno. El equipo debió afrontar distintas instancias procesales y, según relató, había tres fechas de audiencias previstas, de las cuales lograron postergar dos antes de llegar a la resolución.
En diálogo con la prensa, Burela indicó que Orozco continuará con su actividad privada como médico y que ninguno de los dos podrá ocupar cargos públicos, en línea con las restricciones legales que corresponden al caso.
Otro de los frentes abiertos es la banca de Ortiz en la Cámara de Diputados de Mendoza. Al respecto, el abogado señaló que la defensa mantiene un recurso extraordinario contra el Gobierno provincial, vinculado principalmente al reclamo por los salarios del período en que la legisladora estuvo suspendida.
Así, mientras la pareja habla de un cierre personal, la defensa celebra el acuerdo como el resultado de un trabajo jurídico extenso y advierte que quedan cuestiones institucionales y económicas que todavía deben seguir su curso.