Condenan a 18 años de prisión al autor del doble crimen en barrio San Cayetano
Este jueves 11 de diciembre se llevó a cabo la última audiencia del debate oral y público. Alexis Eugenio Ronveaux fue condenado a la pena de 18 años de prisión de cumplimiento efectivo. Intervino por el Ministerio Fiscal, la Unidad Fiscal de Homicidios I, a cargo de Pedro Gallo, representado por la auxiliar de fiscal
Alexis Eugenio Ronveaux recibió una condena efectiva por los homicidios agravados de José María Altamirano y su hijo Santiago, ocurridos en agosto de 2024. El Tribunal Oral lo halló culpable, mientras que su coimputado, Nelson Basualdo, fue absuelto por falta de pruebas.
La última audiencia del debate oral y público culminó este jueves con una sentencia condenatoria. Alexis Eugenio Ronveaux, alias “Chueco”, fue sentenciado a cumplir 18 años de prisión de manera efectiva. La pena fue impuesta por los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en perjuicio de las dos víctimas.
La representación del Ministerio Público Fiscal, a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios I dirigida por Pedro Gallo y representada en la audiencia por la auxiliar María José Agüero, había solicitado una pena de 25 años para Ronveaux. Para el otro acusado, Nelson José Basualdo, la fiscalía requirió que se declarara su responsabilidad penal.
Un hecho de extrema violencia
En sus alegatos finales, la fiscalía describió el crimen como un acto cometido con extrema violencia y un total desprecio por la vida. Según la acusación, Ronveaux utilizó un arma calibre 22 para efectuar numerosos disparos contra las víctimas, causándoles la muerte. La representante del MPF sostuvo que el arma fue claramente provista por Basualdo, argumentando que ambos tuvieron el propósito de causar las muertes y que sin el aporte de este último, el hecho no podría haberse cometido.
“Se trató de un hecho cometido con extrema violencia, con múltiples disparos en contra de las víctimas con un arma de fuego de gran poder ofensivo y mostrando un total desprecio por la vida. El imputado Ronveaux, utilizando un arma calibre 22, efectuó numerosos disparos en contra de la humanidad de las víctimas, provocándoles la muerte. Asimismo, el arma claramente fue provista por el imputado Basualdo. Tuvieron el propósito de causar las muertes. Ronveaux tuvo el pleno dominio del hecho y, sin el aporte de Basualdo, no podría haber sido cometido, ya que fue quien le entregó el arma que estaba resguardaba en su domicilio”, expresó la representante del Ministerio Fiscal.
Los hechos que conmovieron a la capital
Los crímenes ocurrieron la noche del 22 de agosto de 2024, alrededor de las 22 horas, en el barrio San Cayetano de San Miguel de Tucumán. José María Altamirano y su hijo Santiago circulaban en una motocicleta Honda CG 150cc cuando, al llegar a la calle Anselmo Rojo 445, se enzarzaron en una discusión con un grupo de personas. Entre ellos se encontraban Nelson Basualdo (alias “Negrito” o “Fitín”), Alexis Ronveaux (“Chueco”), Cristian Tula (“Cucha”), Fernando Galo y Enzo Cuenca (“El Menor”).
La situación escaló rápidamente. Según la investigación, Basualdo habría ingresado a su vivienda, extraído un arma de fuego calibre 22 y se la habría entregado a Ronveaux. Este último, con el claro propósito de matarlos, efectuó múltiples disparos contra el padre y el hijo. José María Altamirano recibió dieciséis impactos de bala, mientras que su hijo Santiago sufrió quince. La causa de muerte de ambos fue un shock hipovolémico. Inmediatamente después de los disparos, Basualdo y Ronveaux huyeron del lugar.
La última palabra y la deliberación
En la jornada definitiva del juicio, tanto los familiares de las víctimas como los acusados hicieron uso de su derecho a emitir sus palabras finales ante el tribunal. Tras escucharlos, los magistrados se retiraron para deliberar. Al regresar, comunicaron la sentencia: condena de 18 años de prisión efectiva para Alexis Eugenio Ronveaux y la absolución de Nelson José Basualdo, quien se benefició del principio de duda a su favor.