Condenan a prisión perpetua al asesino del ingeniero y docente Daniel Moalla

Decisión unánime del tribunal contra Walter Nicolás Baracho, alias “Niño Viejo”. La Unidad Especializada de Homicidios II del Ministerio Fiscal, que conduce Carlos Sale, estuvo a cargo de la investigación. Su cómplice ya fue condenado en 2023. El material fílmico como evidencia. Prórroga de la prisión preventiva por tres meses hasta tanto quede firme la

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Condenan a prisión perpetua al asesino del ingeniero y docente Daniel Moalla

Walter Nicolás Baracho, alias “Niño Viejo”, recibió una condena unánime por el homicidio criminis causa y evasión. El crimen ocurrió en enero de 2021 a las puertas de la vivienda de la víctima. Su cómplice ya había sido sentenciado el año anterior.

La Justicia tucumana dictó este viernes 5 de diciembre sentencia firme contra Walter Nicolás Baracho, conocido bajo el apodo de “Niño Viejo”. El Tribunal lo declaró culpable de manera unánime por el asesinato del ingeniero civil y docente Daniel Pascual Moalla, de 44 años, ocurrido en la madrugada del 1 de enero de 2021. El hecho se registró en la puerta de la casa de la víctima, ubicada sobre avenida Jujuy al 5.000, en San Miguel de Tucumán.

La fiscalía, a través de la Unidad Especializada de Homicidios II que encabeza Carlos Sale, logró que el tribunal aceptara la calificación legal de homicidio criminis causa en concurso real con el delito de evasión. El auxiliar fiscal Alejandro Andole, acompañado por la instructora Candela Santucho, condujo la acusación durante el debate oral y público.

Las pruebas que definieron la condena

El juicio se sustentó en un conjunto de evidencias presentadas por la Unidad Fiscal. Entre ellas, se destacó el material fílmico obtenido de cámaras de seguridad cercanas a un galpón, el cual permitió la individualización de los implicados. A esto se sumaron los informes periciales clave: el de comparación balística y el de autopsia, este último determinó que la muerte se produjo por un shock hipovolémico a causa del impacto de un proyectil en la región lumbar. Peritos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) y efectivos policiales brindaron testimonio durante las audiencias.

En su alegato final, el representante del Ministerio Público Fiscal fue contundente. “A Baracho no le importó absolutamente nada la vida ajena a los fines de facilitar su cometido, es decir, quitarle un bien a la víctima y dispararle en una zona vital (región lumbar) sin ningún tipo de remordimiento”, afirmó el auxiliar de fiscal. Y agregó: “La víctima era una persona que no tenía problemas con nadie, era maestro, ingeniero y contribuía con la sociedad. Entendemos que condenarlo hace Justicia a la familia y a la sociedad”.

Hasta que la sentencia quede firme, Baracho continuará con prisión preventiva por un plazo de tres meses.

El dolor y los reclamos de la familia

Antes de conocerse el veredicto, los familiares de Daniel Moalla tuvieron la oportunidad de dirigirse al tribunal. Su madre recordó el carácter y el esfuerzo de su hijo: “Mi hijo Daniel fue un sostén para la familia y ayudó mucho a sus hermanos como así también a un comedor. Para recibirse de ingeniero viajaba desde Famaillá hacia la Capital en bicicleta”.

La hermana de la víctima pidió justicia y honrar su memoria: “Daniel fue un ejemplo de esfuerzo y voluntad para poder recibirse de ingeniero civil. Nunca eligió el camino fácil, tenía sueños y proyectos. Pedimos Justicia por la muerte de mi hermano y que su memoria sea honrada con una sentencia justa para él y para toda la sociedad”. Su hermano también se expresó: “Pido Justicia porque era una buena persona y no se lo merecía. Era un ser querido, un ejemplo de vida y gran profesional”.

Frente a estos testimonios, el propio imputado, Walter Baracho, mantuvo su postura de inocencia ante los jueces: “Me quieren arruinar la vida, nunca participé en el hecho y sólo me quieren acusar por los problemas con otros familiares y me acusaron a mí del video pero nada que ver”.

La reconstrucción del hecho y la fuga

Según lo establecido en la investigación, el crimen se consumó cerca de las 6:45 del primer día de 2021. Daniel Moalla se encontraba frente a su domicilio después de haber celebrado el Año Nuevo con su familia. En ese momento, arribaron en una motocicleta Baracho y Víctor Eduardo Navarro (37), alias “Churi”, quien ya fue condenado en 2023 a una pena de 20 años de prisión.

Baracho bajó del vehículo, apuntó con un arma de fuego al docente y le exigió que le entregara su teléfono celular y su motocicleta. Durante el forcejeo que se generó, el agresor efectuó un disparo que impactó en la zona lumbar de Moalla, causándole la muerte de manera casi instantánea. Los delincuentes se llevaron la moto de la víctima, pero la abandonaron a pocos metros al notar que tenía traba de seguridad. Finalmente, huyeron con el celular y el arma homicida.

El caso tuvo un episodio adicional de fuga. El 27 de febrero del año pasado, mientras ambos cumplían prisión preventiva en la Comisaría Cuarta, en el barrio San Cayetano, Baracho y Navarro lograron evadirse. Aunque se encontraban esposados a una ventana, consiguieron liberarse y escapar por los techos del edificio policial. “Churi” fue recapturado a poco de andar, pero “Niño Viejo” permaneció prófugo de la justicia durante más de un año. Su captura definitiva se concretó recién el 16 de abril de 2025, gracias a tareas de inteligencia del Ministerio Público Fiscal, siendo puesto nuevamente a disposición de la Justicia para enfrentar este juicio.

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