Condenan al padre del tirador de Georgia: 15 años de prisión por la masacre escolar
¿Pensaban que un padre no podía ser responsable de los crímenes de su hijo? La justicia de Georgia lo acaba de demostrar con una condena histórica que podría cambiar las reglas del juego.
Colin Gray, el padre del adolescente que mató a tiros a cuatro personas en una escuela de Georgia, fue condenado este lunes a 15 años de prisión. La sentencia marca un hito en la justicia estadounidense, donde rara vez se responsabiliza a los padres por los crímenes de sus hijos.
El caso se remonta a septiembre de 2024, cuando Colt Gray, entonces de 14 años, irrumpió en la Escuela Secundaria Apalachee en Winder, Georgia, y abrió fuego contra estudiantes y docentes. El ataque dejó un saldo de cuatro muertos y nueve heridos.
Un regalo que se convirtió en tragedia
La fiscalía demostró que Colin Gray, de 55 años, le regaló a su hijo un fusil AR-15 en Navidad de 2023, a pesar de que el joven ya había amenazado con disparar en una escuela. Las señales de alerta eran evidentes, pero el padre no hizo nada para evitarlo.
Durante la audiencia de sentencia, el juez Nicholas Primm fue contundente: “Es evidente que usted fracasó como padre. No le proporcionó un hogar estable. Pero esa no es la razón por la que fue condenado. Fue condenado porque las señales de advertencia eran cada vez más evidentes y no buscó ayuda ni le quitó el acceso a las armas”.
¿Qué pasó con el hijo?
Colt Gray, que ahora tiene 16 años, se declaró culpable y fue condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Su padre, en tanto, fue hallado culpable en marzo por asesinato en segundo grado, homicidio involuntario y otros delitos vinculados al tiroteo.
Este caso se suma a una tendencia creciente en los tribunales de Estados Unidos: responsabilizar a los padres por las masacres escolares cometidas por sus hijos. En 2024, los padres de un adolescente que mató a cuatro personas en un instituto de Míchigan en 2021 también fueron condenados a penas de entre 10 y 15 años de prisión por homicidio involuntario.
La violencia armada en las escuelas es un problema alarmante en el país, donde hay más armas que habitantes y las regulaciones para adquirir rifles de estilo militar son laxas. Las armas de fuego son, desde hace años, la principal causa de muerte entre los menores de edad en Estados Unidos.
La condena de Colin Gray envía un mensaje claro: los padres que ignoran las señales de peligro y permiten que sus hijos accedan a armas pueden enfrentar graves consecuencias legales.