Condenaron a la madre que mató a su hijo de 12 puñaladas: la pena que eligió el tribunal no fue la que pedían
La Justicia de Córdoba condenó a la madre que asesinó a su hijo de 12 puñaladas, pero la pena que eligió el tribunal no fue la que pedían ni la fiscalía ni la querella. Lo que decidió el jurado popular y el dato de salud mental que cambió todo.
María Eugenia Juárez fue sentenciada a 11 años de prisión por el homicidio de su hijo Aarón Alaniz, de 14 años, ocurrido el 6 de agosto de 2025 en Córdoba. El veredicto se conoció este viernes tras un juicio con jurados populares en la Cámara Primera del Crimen de Río Cuarto.
El caso conmocionó a la provincia y el desenlace judicial tomó por sorpresa a quienes seguían la causa: la acusación inicial contemplaba la prisión perpetua, pero el tribunal terminó aplicando circunstancias extraordinarias de atenuación vinculadas a la salud mental de la imputada.
Qué pidieron la fiscalía, la defensa y la querella
El fiscal de Cámara Julio Rivero había solicitado 15 años de cárcel. Durante su alegato, sostuvo que no correspondía la pena máxima debido a los problemas de salud mental de Juárez. Entre las pruebas que presentó, destacó una carta que la mujer escribió después del crimen.
“Se durmió, calculo que para siempre, espero que pase lo mismo conmigo. Ocupate de todo Giselita querida”, decía el fragmento difundido por el medio local Otro Punto. La misiva estaba dirigida a su hija mayor y fue clave para determinar que la acusada tenía intenciones de quitarse la vida.
El abogado defensor Pablo Demaría pidió 8 años de prisión, al considerar que era la pena mínima posible. Al igual que el fiscal, argumentó que la salud mental de Juárez debía ser tenida en cuenta. “Ojalá hubiéramos escuchado a Aarón, quizás esto no hubiese sucedido”, dijo en su alegato.
En tanto, Cristian Irusta, representante del padre del adolescente, reclamó prisión perpetua. La querella sostuvo que Juárez comprendía la criminalidad de sus actos y cuestionó la aplicación de atenuantes.
El testimonio que marcó el juicio
Otro de los puntos que mencionó el funcionario judicial fue el testimonio de Yanina Gisel Nievas, hija de la acusada. La joven contó que su hermano se preocupaba por el estado de salud de su madre y trataba de evitar dejarla sola por miedo a que se autolesionara.
Finalmente, los jueces y jurados populares resolvieron una pena intermedia: 11 años de cárcel por homicidio calificado por el vínculo.
