Condenaron a un hombre por quedarse con la moto de su peluquero y estafar a un familiar: qué pasó
Un hombre fue condenado en San Juan por dos estafas: una moto prestada que nunca volvió y una permuta con un rodado robado. ¿Cómo hizo para engañar a su propio círculo?
Federico Daniel Gutiérrez fue condenado en San Juan a dos años y seis meses de prisión condicional por dos hechos: quedarse con la moto que su peluquero le prestó para comprar tintura y engañar a un familiar de su pareja con una moto robada. El acusado reconoció su responsabilidad en un juicio abreviado homologado por el juez Matías Francisco Parrón.
La sentencia lo declaró autor de los delitos de estafa y retención indebida. Además de mantener su libertad, deberá cumplir reglas de conducta durante dos años y medio y tiene prohibido acercarse o molestar a los denunciantes.
La moto prestada para comprar tintura
La primera denuncia la hizo en octubre de 2024 un peluquero de apellido Basso Brizuela, que conocía a Gutiérrez como cliente habitual. A fines de agosto de ese año, mientras lo atendía, el peluquero notó que le faltaba tintura. Gutiérrez se ofreció a comprarla y, confiando en él, Basso Brizuela le prestó su motocicleta para ir a un comercio cercano.
Pero el hombre se fue con el rodado y no volvió. Tampoco respondió llamados ni mensajes. El peluquero hizo averiguaciones y logró ubicar la moto en domicilios vinculados a Gutiérrez, tanto en Villa del Carril, Rawson, como en la casa de su pareja, en el barrio La Estación.
La Justicia consideró que hubo retención indebida: el acusado recibió legalmente la tenencia de un bien para un uso puntual, pero decidió no devolverlo y apropiárselo.
La estafa con una moto robada y un millón de pesos
El segundo hecho comenzó con una publicación de WhatsApp de un hombre de apellido Echegaray, que vendía su Yamaha Criptón 110. Gutiérrez, pareja de una prima del denunciante, le propuso una permuta: una Honda Wave 110 modelo 2024 y dinero a su favor.
El 27 de diciembre de 2025, Echegaray entregó su Yamaha, la documentación y $1 millón en efectivo. A cambio recibió la Honda, aunque sin papeles. Gutiérrez prometió entregárselos en una semana.
Lo que, según la acusación, ocultó fue que la Honda tenía pedido de secuestro activo por un robo anterior. El 19 de enero de 2026, Echegaray circulaba en esa moto cuando policías que hacían un operativo en Pocito la secuestraron. El joven quedó vinculado a una investigación por encubrimiento, aunque no fue detenido, y la moto fue devuelta después a su propietario.
Cuando intentó comunicarse con Gutiérrez, el denunciante no obtuvo respuestas. Luego descubrió que su Yamaha Criptón había sido publicada para la venta.
Condena condicional y reglas de conducta
En el juicio abreviado, Gutiérrez fue condenado a dos años y seis meses de prisión condicional, por lo que no irá a prisión mientras cumpla las obligaciones impuestas.
Entre ellas, deberá fijar domicilio, quedar bajo control del Patronato de Liberados y Condenados, concurrir cuando sea citado y no acercarse ni molestar a los dos denunciantes. El juez también dispuso mantener su libertad, aunque quedará a disposición de cualquier otra autoridad judicial que eventualmente lo requiera.