Condenaron por segunda vez al pastor que abusaba diciendo que era 'voluntad de Dios'
¿Cómo logró manipular a sus víctimas durante años? El pastor que abusaba en nombre de Dios recibió una nueva condena y los detalles de su macabro modus operandi.
Fernando Daniel Domínguez, alias 'el Profeta', recibió 8 años de prisión por abusar de un joven al que convenció de que el acto era un mandato divino. No es la primera vez que este pastor se sienta en el banquillo: en 2013 ya había sido condenado por abusar de un menor de 14 años.
La Cámara del Crimen de Villa María condenó ayer a Fernando Daniel Domínguez (42) a ocho años de prisión por el delito de “abuso sexual con acceso carnal” agravado por su condición de ministro de culto y por grave daño a la salud mental de la víctima. El juicio se realizó bajo la modalidad de juicio abreviado, luego de que el acusado confesara los hechos.
¿Cómo manipulaba a sus víctimas?
Según la acusación, los abusos ocurrieron durante dos años en el domicilio del pastor. La víctima, un hombre joven que ya había alcanzado la mayoría de edad, tenía su voluntad anulada: Domínguez le decía que el encuentro carnal era la voluntad de Dios. La fiscal Juliana Companys ordenó la detención el 30 de agosto de 2024, después de que el joven lograra presentarse ante la Justicia. Desde entonces, Domínguez permanece alojado en la cárcel de Villa María.
Al llegar a juicio, el pastor confesó los hechos, aseguró que no había tenido “intención” de causar daño y pidió disculpas. En acuerdo con el fiscal Francisco Márquez, la querella representada por Teodora Perassi, y la defensa a cargo de Julio César Roncella, la jueza Edith Lezama dictó la condena de ocho años.
¿Por qué aceptó la confesión?
El abogado defensor, Julio César Roncella, explicó a elDiario que durante el proceso la postura defensiva fue sostener que se trató de “un vínculo consensuado entre dos personas mayores de edad”. Sin embargo, su representado entendió que podía exponerse a una condena mayor y por eso optaron por la confesión.
No fue la primera vez
La primera condena de Domínguez data del 13 de noviembre de 2013, también en un juicio abreviado. En aquella ocasión, la excamarista Silvia Saslavsky lo declaró autor responsable de “abuso sexual simple” y “corrupción de menores”, luego de que admitiera su culpabilidad. “Me arrepiento de lo que hice”, dijo entonces, y recibió una pena de tres años de prisión efectiva, el mínimo legal, por carecer de antecedentes y por su confesión.
Ese primer hecho ocurrió en septiembre de 2012, en una vivienda de la calle Juan Müller, en Villa María, cerca de la Escuela del Trabajo. Allí abusó y corrompió a un chico de 14 años que asistía a la iglesia ubicada en Villa Nueva. Como al momento de ese juicio ya llevaba tres meses detenido, obtuvo la libertad condicional a mediados de abril de 2014.
Tras una década en libertad, volvió a la cárcel por un delito similar, con una nueva víctima. Ahora, la justicia le impuso una condena más severa.