Condujiste para Lyft en California y podés reclamar salario mínimo, horas extra y gastos: la razón por la que miles aún esperan
Manejaste para Lyft en California y todavía no sabés si te toca cobrar: el acuerdo que destrabó pagos por salario mínimo, horas extra y gastos ya tiene destinatarios, pero el período que define quién queda afuera no es el que muchos imaginan.
Lyft acordó pagar US$272,5 millones para cerrar una demanda por clasificación errónea de sus conductores en California. El acuerdo, alcanzado a principios de octubre con el estado y varias municipalidades, abre la puerta para que miles de personas que manejaron para la plataforma reclamen compensaciones por salario mínimo, horas extra y reembolso de gastos laborales.
Del total, al menos US$237 millones se repartirán entre los conductores elegibles. Se trata del arreglo más grande por clasificación errónea en la historia de California, según consignó el propio estado.
Quiénes pueden reclamar
El pacto alcanza a quienes hayan conducido para Lyft entre abril de 2016 y diciembre de 2020. Ese período es clave: queda fuera todo lo posterior a noviembre de 2020, cuando se aprobó la Proposición 22, una iniciativa financiada con US$205 millones por empresas de la economía colaborativa que habilitó clasificar a los conductores de aplicaciones como contratistas independientes.
El acuerdo todavía debe ser aprobado por el Tribunal Superior de California del condado de San Francisco. Si eso ocurre, el administrador se comunicará con los trabajadores elegibles cuando Lyft empiece a pagar.
Cómo se calculará cada pago
Los montos individuales no están definidos. Un gestor independiente será el encargado de determinarlos en función de las millas recorridas y las horas trabajadas por cada chofer durante el período mencionado.
Lyft informó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) que tiene la opción de abonar el pago en un plazo de hasta cuatro años.
El respaldo oficial y la advertencia sobre Uber
El fiscal general de California, Rob Bonta, fue categórico al referirse al caso. “Que no quepa duda: la clasificación errónea es la forma en que las empresas engañan a los trabajadores”, declaró, citado por CalMatters. Y agregó: “Eso no es un modelo de negocio, es explotación”.
La fiscal municipal de San Diego, Heather Ferbert, sostuvo que Lyft “solo es parte del problema” y anticipó que avanzará contra otras compañías. “Uber tiene una mayor cuota de mercado en el sector del transporte compartido, lo que implica más conductores, más kilómetros recorridos y más trabajadores afectados. Por lo tanto, nuestro trabajo aún no ha terminado”, afirmó.
Más tarde, Ferbert ratificó que la investigación sobre Uber sigue en curso y advirtió que, si la empresa no acepta negociar un acuerdo significativo, la disputa podría terminar en juicio.
El sindicato y la cuenta que no cierra
Este año, los conductores de transporte compartido formaron un sindicato después de obtener el derecho a la negociación colectiva en 2025. La organización, Rideshare Drivers United, presentó más de 5000 reclamaciones iniciales ante el estado en nombre de trabajadores de Lyft y Uber.
Para el sindicato, el desembolso recupera solo una parte de lo adeudado. La suma queda por debajo de los US$434 millones calculados en las reclamaciones iniciales para unos 1900 conductores de la plataforma.
“Estamos recuperando parte del dinero porque luchamos por ello, pero ¿por qué no tienen que pagar salarios mínimos y cubrir los gastos como cualquier otra empresa?”, cuestionó Nicole Moore, presidenta del grupo, en un comunicado citado por CalMatters.