Conesa se prepara para su gran fiesta del campo: lo que nadie quiere que siga pasando en la Patagonia
La estética y la peluquería de pista ya no alcanzan: los productores patagónicos reclaman animales que aguanten campos duros y una sequía que todavía duele. Lo que se viene en Conesa.
La Sociedad Rural de General Conesa ultima los detalles para lo que será la 37° Exposición Ganadera y la 14° Exposición Nacional Patagónica de Hereford, que se desarrollarán este fin de semana. La cita reúne a cabañas y productores de toda la región, pero también pone sobre la mesa un debate que preocupa al sector: qué tipo de animal necesita realmente el campo patagónico.
Gonzalo Guanes, presidente de la entidad, habló con Río Negro Rural y fue directo: “La Patagonia ha mejorado muchísimo después del corrimiento de la barrera”, reconoció. Sin embargo, enseguida marcó el nuevo desafío: “Ahora habrá que elegir qué es lo más funcional para la zona”.
El tamaño importa (y no siempre para bien)
En las exposiciones, la estética y la preparación de los animales tienen un peso histórico. Pero para los productores de la Patagonia, ese brillo de pista puede jugar en contra a la hora de trabajar en el campo. “La estética va a haber que empezar a dejarla un poco de lado”, sostuvo Guanes, y explicó: “Estética es preparación y peluquería. Me parece que va a haber que buscar la funcionalidad y el tamaño para lo que nosotros necesitamos en la Patagonia”.
El punto no es menor. Un toro demasiado grande o excedido de peso puede rendir en la muestra, pero pierde eficacia en campos de monte, piedra o con baja oferta forrajera. “Hay que tener mucho cuidado con esas cosas”, advirtió el dirigente.
Conesa no es un terreno uniforme. Guanes describió tres zonas bien diferenciadas: una más marginal, otra cercana al valle con mejores condiciones y los campos duros, con presencia de piedra. “Nuestros campos son campos muy rústicos”, resumió.
La sequía todavía se siente
El debate genético llega en un contexto productivo que aún arrastra las consecuencias de una sequía importante. “Los campos recién se están recuperando”, señaló Guanes. Y agregó: “Precisamos esos días de primavera, de sol y temperatura, para que reaccionen los campos y que empiecen a semillar”.
La expectativa del sector está puesta en que las lluvias continúen y que la primavera acompañe para consolidar la recuperación.
Una muestra con números fuertes
La nueva edición de la Rural de Conesa llega con una participación que habla del momento del sector: alrededor de 25 cabañas inscriptas, 180 toros y unas 130 vaquillonas, prácticamente en su totalidad destinadas a la venta. La cantidad de reproductores confirma el interés de los productores por mejorar sus rodeos con genética adaptada.
“Tenemos cositas lindas”, destacó Guanes sobre la calidad de los animales que se verán en las pistas. Pero la exposición no se agota en la venta: busca recuperar dinámica social y abrir la actividad a nuevos participantes. “Se han sumado chicos nuevos, gente nueva”, celebró el directivo.
La incorporación de jóvenes no es solo una cuestión de continuidad familiar. Trae nuevas ideas, otras formas de producir y otra mirada sobre los desafíos del sector. “Necesitamos el recambio generacional”, sostuvo Guanes. Aunque aclaró que la experiencia acumulada sigue siendo clave: “Hay que fusionar las dos cosas”.
La muestra intentará ser, justamente, el espacio donde ese vínculo entre generaciones se concrete.



