Confesó que estafó a productores y quedó detenido: la insólita razón que dio
Un empleado de ACTIM confesó haber estafado a más de 30 productores con multas truchas. ¿Cuál fue su insólita justificación? Los detalles de una maniobra que superó los 30 millones de pesos.
Un exempleado de la Asociación de Campesinos Tabacaleros Independientes de Misiones (ACTIM) quedó detenido tras reconocer que estafó a al menos 30 productores con supuestas multas impositivas. El joven, de 29 años, admitió los hechos ante sus víctimas, pero su confesión incluyó un detalle que dejó a todos atónitos: lo hizo porque “le gustó”.
La investigación, que mantiene al sospechoso tras las rejas, reveló cómo operaba. Todo comenzó hace aproximadamente un año, cuando un productor se acercó a la oficina de ACTIM en la avenida 25 de Mayo de San Pedro para realizar un trámite rutinario. El empleado, tras revisar la computadora, le informó que tenía una deuda de unos 350 mil pesos por excederse en la facturación del monotributo social. Le advirtió que si no pagaba, le bloquearían la cuenta.
¿Cómo seguía la estafa?
La víctima, confiada en el asesoramiento, reunió el dinero y abonó la supuesta deuda, recibiendo un comprobante de pago electrónico (VEP) que luego resultó ser falso. Meses después, en junio, el mismo productor volvió a caer en la trampa: el empleado le dijo que tenía otra multa, esta vez de un millón setecientos mil pesos, por haberse pasado de la categoría de facturación del monotributo. El hombre pagó, pero algo le hizo ruido y decidió verificar en la sede tributaria de ARCA en Eldorado.
Allí le confirmaron sus sospechas: nunca tuvo ninguna multa y los pagos no figuraban en el sistema. Al enfrentar al empleado, este confesó que lo había engañado. La víctima lo intimó a devolverle el dinero o lo denunciaría. Pero la historia no terminó ahí.
Más de 30 damnificados y una confesión escalofriante
Al compartir su experiencia con otros colegas, descubrió que al menos 30 productores habían sido víctimas del mismo modus operandi. Otro de los denunciantes contó que el año pasado el empleado le dijo que tenía una deuda de más de dos millones de pesos con ARCA y que si no pagaba, perdería la obra social. Llegó a abonar una parte y recibió un comprobante apócrifo.
Cuando las víctimas se reunieron con el presidente de ACTIM y encararon al sospechoso, este reconoció los hechos sin titubear. Según trascendió, confesó que al principio lo hizo “una o dos veces, pero le gustó” y decidió continuar con la estafa.
La Justicia ordenó la detención y allanamientos, mientras la asociación emitió un telegrama de despido “con causa”. Se estima que el monto total defraudado supera los 30 millones de pesos.