Confirmaron que los restos hallados en El Encón son de la docente desaparecida en La Silleta
La noticia que la familia esperaba con temor llegó este mediodía: los estudios de ADN fueron contundentes. Pero hay un detalle sobre cómo se produjo el hallazgo que todavía no se conocía.
La Policía de Salta confirmó este mediodía que los restos óseos encontrados en una finca de El Encón Grande pertenecen a María Angélica Romero, la docente jubilada de 64 años que desapareció el 12 de marzo de 2025 en La Silleta. La noticia pone fin a una búsqueda que se extendió durante 17 meses y que mantuvo a su familia en vilo, con la esperanza de hallarla con vida.
El anuncio fue realizado por la División Búsqueda de Personas, que dio parte al Ministerio Público Fiscal y a los familiares. Los estudios genéticos fueron determinantes: el cotejo de ADN confirmó que los restos correspondían a la mujer, cerrando así un capítulo de incertidumbre que comenzó hace más de un año y medio.
Una desaparición que conmocionó a La Silleta
María Angélica Romero salió de su domicilio en La Silleta el 12 de marzo de 2025 y nunca regresó. Tenía 64 años y problemas de salud evidentes, lo que generó una inmediata preocupación en su entorno. Desde ese día, los rastrillajes se sucedieron por caminos rurales, fincas, sectores cercanos al río Arenales y distintos puntos de la zona, sin obtener resultados concretos.
En los primeros operativos aparecieron algunas pertenencias que fueron vinculadas con la mujer, lo que mantuvo por un tiempo la expectativa de que pudiera ser localizada. Sin embargo, con el correr de las semanas, la esperanza se fue transformando en angustia. Cada testimonio o hipótesis sobre posibles avistamientos era seguido y verificado por los investigadores, pero ninguno permitió establecer con certeza qué había ocurrido.
El hallazgo que reabrió la causa
El caso dio un giro en febrero de este año, cuando se encontraron restos óseos en una finca ubicada en inmediaciones del río Arenales, en El Encón Grande. El hallazgo volvió a poner a María en el centro de la investigación y dio inicio a un proceso de identificación que requirió estudios científicos. La familia volvió a quedar atrapada en una espera dolorosa, con la posibilidad de que se tratara de ella pero también con la incertidumbre de no contar todavía con una identificación oficial.
Los resultados de las pruebas de ADN fueron contundentes y confirmaron lo que muchos temían. La noticia representa un golpe profundo para los allegados, que durante más de un año mantuvieron viva la posibilidad de reencontrarse con María.
La despedida en La Silleta
Este domingo, familiares y seres queridos se reunirán en la Iglesia de La Silleta para despedir a María. Será un momento atravesado por el dolor, pero también por el cierre de una espera que durante 17 meses mantuvo a una familia pendiente de cualquier noticia. La comunidad, que acompañó la búsqueda desde el primer día, se prepara para darle el último adiós a una mujer que se convirtió en símbolo de una larga lucha.