Congreso en la mira: La polémica decisión que dejó afuera a más de 100 mil personas en la reforma clave
Más de cien mil voces quisieron ser escuchadas en un debate crucial para el medio ambiente, pero el Congreso estableció un límite. La polémica medida judicial y la protesta que se prepara en las puertas del Parlamento.
Una inscripción masiva sin precedentes para opinar sobre la reforma de la Ley de Glaciares chocó con un límite estricto en el Congreso. De 102.000 anotados, solo 360 podrán exponer en las audiencias públicas, desatando una ola de críticas y una medida judicial que fue rechazada.
El oficialismo habilitó la inscripción a principios de marzo para dos audiencias: una presencial el 25 de marzo y otra virtual al día siguiente. Sin embargo, ante el número abrumador de interesados, se optó por un mecanismo de selección que prioriza a los primeros inscriptos de cada provincia.
El resultado es que menos del 0.3% de los ciudadanos que quisieron participar podrán hacerlo de manera directa durante las jornadas de este miércoles y jueves en la Cámara de Diputados.
¿Qué pasó con la medida cautelar?
Organizaciones ambientales, al ver el criterio restrictivo, presentaron una medida cautelar para que se le diera lugar a todos los inscriptos. Sin embargo, el juez federal Enrique Alonso Regueira, del Juzgado Contencioso Administrativo Federal N°5, la desestimó.
Con esta decisión judicial, el Congreso avanzará con el esquema de participación mixto que combina exposiciones presenciales, intervenciones virtuales y la posibilidad de enviar aportes por escrito o en video a través de YouTube.
El plan oficial y la protesta anunciada
Según el esquema definido por las comisiones de Recursos Naturales y de Asuntos Constitucionales, presididas por los diputados libertarios José Peluc y Nicolás Mayoraz, habrá 180 expositores presenciales el miércoles y otros 180 virtuales el jueves. Las audiencias comenzarán a las 10 en la sala del piso 2 del anexo C.
El resto de los inscriptos, más de 101.000 personas, solo pudo enviar un video de hasta cinco minutos o un documento escrito que será incorporado al expediente legislativo.
Este criterio generó fuertes críticas desde la oposición y organizaciones socioambientales, que denuncian que el mecanismo deja afuera a la gran mayoría. En respuesta, convocaron a una movilización bajo la consigna “Hacer fila hasta que nos dejen hablar”.
La protesta está prevista para este miércoles a las 17 frente al Congreso y cuenta con el respaldo de un amplio arco opositor que incluye al PJ, la izquierda, la Coalición Cívica y parte del radicalismo, además de movimientos sociales y pueblos originarios.
Ante la convocatoria, el Gobierno desplegará un intenso operativo de seguridad y recomienda evitar la zona.
El fondo del debate: los cambios a la ley
Las críticas también apuntan a que el formato de participación adoptado podría contradecir estándares de participación pública establecidos en acuerdos internacionales. El oficialismo defiende la modalidad, argumentando que garantiza una intervención amplia y federal.
El proyecto de reforma que se debate, y que ya tiene media sanción del Senado, propone introducir cambios significativos. Busca acotar el alcance de la normativa vigente, limitando la protección ambiental a aquellas formaciones periglaciares que cumplan una función hídrica comprobable.
Además, plantea otorgar mayor protagonismo a las provincias en la actualización del inventario de glaciares, una tarea que actualmente realiza el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA).