Conicet Rosario en crisis: 78 trabajadores se fueron en dos años y el 70% renunció
¿Sabés cuántos científicos dejaron el Conicet Rosario en dos años? Un informe interno revela cifras alarmantes que nadie esperaba.
El Centro Científico Tecnológico (CCT) Conicet Rosario perdió 78 trabajadores desde enero de 2024, cuando arrancó el ajuste del gobierno de Javier Milei sobre el sistema científico. De esas bajas, 54 fueron renuncias, es decir, casi siete de cada diez.
Así lo revela un informe interno del organismo al que accedió La Capital. Las cifras encienden alarmas: el sistema se achica y pierde competitividad. “El que no se va del país, se va al sector privado”, sentencian desde el centro.
Un grito de alerta desde la ciencia
Los números son contundentes. En poco más de dos años, el CCT Rosario vio cómo su capital humano se desmoronaba. De los 78 trabajadores que se fueron, 54 lo hicieron por decisión propia. El resto corresponde a jubilaciones, fallecimientos o despidos.
“Somos resilientes, pero hay un límite”, expresaron fuentes del organismo. La frase resume el desgaste de un sector que históricamente resistió crisis, pero que ahora enfrenta una hemorragia de talento sin precedentes.
¿Hacia dónde se van los científicos?
El informe no detalla los destinos de los renunciantes, pero los investigadores consultados coinciden: muchos emigran al exterior o se insertan en empresas privadas. “El sistema público ya no es sostenible para quienes quieren hacer carrera”, explicó un especialista.
El ajuste nacional impactó de lleno en los salarios y en los fondos para proyectos. La falta de actualización salarial y la incertidumbre laboral empujaron a decenas de profesionales a buscar alternativas.
El futuro del Conicet Rosario
Con menos personal, la capacidad de investigación se resiente. Proyectos de largo plazo quedan truncos y la formación de nuevos científicos se vuelve cuesta arriba. “Perdemos años de formación y experiencia”, lamentaron desde el CCT.
Los datos del informe son un termómetro de la crisis que atraviesa la ciencia argentina. Mientras el gobierno insiste en el ajuste, los centros de investigación ven cómo su estructura se desmorona. En Rosario, el Conicet ya siente el impacto.