Conmoción en San Juan: murió un colectivero mientras trotaba en pleno centro
Un colectivero de 47 años murió de un paro cardíaco mientras trotaba en el centro. Su identidad y los detalles del dramático episodio que nadie esperaba.
Un hombre de 47 años falleció este sábado tras desplomarse en la vereda mientras corría. Se trata de Fernando Gómez, un querido chofer de la línea 124 de la Red Tulum, cuya repentina partida dejó consternados a sus compañeros y a los pasajeros que a diario viajaban en su colectivo.
El episodio ocurrió cerca de las 10:30 en las inmediaciones de las calles Urquiza y Mitre, una zona muy transitada de la capital sanjuanina. Fernando había salido a trotar, una práctica habitual para él, cuando sufrió una descompensación y cayó sobre la vereda.
Los testigos no dudaron en asistirlo de inmediato y comenzaron con maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras esperaban la llegada de la ambulancia. Pese a los intensos esfuerzos, el colectivero murió en el acto, dejando una escena desgarradora que conmocionó a todos los presentes.
¿Quién era Fernando Gómez?
Fernando era un hombre muy apreciado en su entorno laboral. Sus compañeros de la Red Tulum lo describen como una persona amable y de gran calidad humana, alguien que siempre tenía una sonrisa para los usuarios de la línea 124. Su muerte generó un profundo impacto entre los pasajeros que lo conocían de sus viajes diarios.
La investigación y los antecedentes
En el lugar del hecho trabajaron efectivos policiales y fiscales de la UFI Delitos Especiales, quienes iniciaron las actuaciones correspondientes para esclarecer lo sucedido. Los investigadores entrevistaron a los familiares de la víctima y a su médico de cabecera, quienes confirmaron que Fernando tenía un historial clínico con antecedentes cardíacos.
Esta información reforzó la hipótesis principal: una muerte natural por paro cardiorrespiratorio. Aunque la autopsia determinará con precisión las causas, todo indica que se trató de un trágico desenlace relacionado con su condición de salud previa.
La noticia de su partida dejó un vacío enorme en la red de transporte, y sus allegados ya lo despiden con profundo dolor. Fernando Gómez no solo era un trabajador más: era una persona querida que dejó una huella imborrable en quienes lo conocieron.