Contrabando o trabajo: el funcionario que puso en duda a miles de familias de la frontera
Miles de familias de la frontera viven del traslado informal de mercadería. Un funcionario nacional acaba de decir que eso no es un trabajo, y la zona entró en alerta: ¿qué pasa con quienes dependen del bagayeo?
El subsecretario de Intervención Federal del Ministerio de Seguridad Nacional, Martín Culatto, afirmó que el traslado informal de mercadería hacia Bolivia "es un delito y no es un trabajo", en medio de la polémica por los controles del Plan Güemes.
En declaraciones a Radio Salta, el funcionario nacional pidió un cambio cultural en la zona de frontera y sostuvo que la actividad conocida como bagayeo debe dejar de ser vista como una salida laboral.
"Tenemos que ver cómo tenemos un cambio cultural, de que en la zona se entienda lo que es el contrabando: es un delito y no es un trabajo", expresó Culatto.
Un cambio que no será inmediato
El funcionario reconoció que la situación social de la frontera requiere una transición y que la creación de empleo formal no puede concretarse de un día para el otro. Según planteó, Nación, Provincia y otros actores deben trabajar en conjunto para generar condiciones de desarrollo productivo en la zona.
"Esto no es de la noche a la mañana y tiene todo un proceso", admitió.
En ese marco, rechazó que la respuesta sean los planes de empleo y remarcó que el objetivo son los puestos de trabajo genuinos: "Nosotros no creemos en los planes de empleo. Nosotros lo que creemos que tiene que hacer es fuentes de trabajo legítimo".
Defensa del accionar de Prefectura
Consultado por los enfrentamientos registrados en la zona del río Bermejo, Culatto reconoció que los controles pueden generar tensión, pero respaldó la intervención de las fuerzas federales. "Cuando se hacen controles suceden cosas", dijo.
El funcionario afirmó que Prefectura debe usar el mínimo de fuerza posible, aunque insistió en la necesidad de fortalecer el control de la frontera para reducir el ingreso de mercadería ilegal.
Las cifras que defiende Nación
Ante los cuestionamientos por una supuesta pérdida de presencia del Plan Güemes, Culatto aseguró que los números oficiales muestran un incremento de los operativos. Según detalló, el control de personas creció un 500% durante el año pasado, mientras que el control de vehículos aumentó un 600%.
Además, sostuvo que este año continuó el aumento de los operativos, los controles y las incautaciones. "Hay un trabajo cada vez mayor que se viene realizando en la zona", afirmó.
Sus declaraciones llegaron después de los planteos del interventor Adrián Zigarán, quien había cuestionado aspectos del funcionamiento de los controles y señalado que los conflictos suelen aparecer con los recambios de efectivos. Zigarán también había remarcado la particularidad social y económica de la frontera, donde miles de personas dependen del traslado informal de mercadería, y había reclamado herramientas para abordar el problema.
Inteligencia y organizaciones, el otro frente
Culatto defendió el Plan Güemes como una herramienta para controlar el ingreso de mercadería ilegal y sustancias prohibidas, y remarcó que el trabajo debe seguir coordinado entre Nación y Provincia.
"Tenemos que seguir trabajando para tener un mejor control de la frontera", planteó.
El esquema, según explicó, no se limita al control físico ni al funcionamiento de los radares: también incluye tareas de inteligencia criminal para identificar cómo operan las organizaciones, dónde terminan las cargas y si existen vuelos vinculados al traslado de productos.
"No solo el tema de la carga sino el tema de la organización en general", concluyó.