Contratistas rurales hicieron historia en Expoagro con una cumbre clave: qué reclaman y por qué piden un “nuevo ADN”
En el corazón de Expoagro, los contratistas rurales hicieron algo nunca visto. ¿Qué reclamo histórico unió al sector y qué “nuevo ADN” exigen los especialistas para sobrevivir? Los detalles de la cumbre que marcó un antes y un después.
En el marco del 20º aniversario de Expoagro, los contratistas rurales protagonizaron un hecho inédito. Este jueves, celebraron la primera cumbre de contratistas edición Piersanti en el Auditorio de Agronegocios CREA, un espacio de análisis y proyección que marcó un hito para el sector. La jornada, que reunió a especialistas y referentes, dejó en claro un pedido unánime: no piden privilegios, sino condiciones justas para renovar un parque de maquinaria que promedia 12,4 años de antigüedad.
La emoción fue palpable desde el inicio. Luis “Freddy” Simone, presidente de la Federación Argentina de Contratistas de Máquinas Agrícolas (FACMA), no lo pudo ocultar. “Emociona tener este protagonismo en esta cumbre después de tantos años de luchar”, expresó ante los presentes.
Simone fue directo al plantear las necesidades urgentes. Resaltó la imperiosa necesidad de acceder a “créditos más acordes al sector, con más años para amortizar”. Este financiamiento es visto como la llave para renovar la maquinaria y adoptar nuevas tecnologías que impulsen la eficiencia.
¿Qué genes necesita el nuevo contratista?
La modernización del sector fue un eje central. El ingeniero agrónomo Hernán Ferrari, especialista del INTA, puso números sobre la mesa: el parque de maquinaria argentino tiene un promedio de 12,4 años. “Es necesario dar un salto de un 30% o 40% más”, afirmó.
Ferrari argumentó que la incorporación de tecnología no es un lujo, sino una necesidad para lograr mayor eficiencia productiva, reducir el consumo de combustible y minimizar paradas innecesarias. Sin embargo, advirtió que esto debe ir acompañado del “talento y capacitación del operador”.
El especialista fue más allá y propuso que el sector debe formular un “nuevo ADN” para mantenerse productivo. Este material genético, según detalló, se construye con cinco genes fundamentales: identidad empresaria, talento humano, contratos, tecnología y datos.
El clima y la economía, factores críticos
Otro tema ineludible fue la meteorología. El meteorólogo Leonardo De Benedictis la definió como un asunto crítico para un sector que trabaja a cielo abierto. Explicó la importancia de interpretar mapas como herramienta para la toma de decisiones y compartió proyecciones climáticas que se extienden hasta agosto de 2026.
En el plano económico, el especialista Salvador Di Stéfano abordó la planificación financiera e impositiva. Profundizó en los beneficios lanzados durante Expoagro 2026, haciendo hincapié en el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) como una oportunidad clave para renovar el parque automotor.
Completando el panorama financiero, Pablo Pereyra, gerente general de Acindar Pymes SGR, describió cómo los fondos de garantía pueden facilitar el financiamiento para las pymes del sector.
Un sector que busca visibilidad
La cumbre sirvió también como una vidriera para reafirmar la importancia de un sector que, según los datos expuestos, agrupa entre 15.000 y 18.000 empresas y genera empleo para aproximadamente 72.000 personas. Se estima que son responsables del 80% de las labores agrícolas a nivel nacional.
El ánimo entre los asistentes fue de optimismo. Viviana Galli, contratista rural, expresó: “Hace años atrás era imposible verme en este espacio… Esta cumbre nos permite tener visibilidad, nos estimula y a la vez nos exige”.
Matías Ferreyra, otro contratista, agregó una perspectiva clara: “El desafío es crecer, ser más eficientes, brindar el mejor servicio y diferenciarse”. Además, señaló un punto crucial: “el contratista no es una figura sujeta a crédito, por lo que las entidades financieras tienen que tener en cuenta eso”.
Una alianza estratégica que se concretó
El evento no solo fue de debate, sino también de acción. Se firmó un convenio de colaboración entre FACMA y la fabricante cordobesa Piersanti, especializada en cabezales drapers. El acuerdo incluye un beneficio del 5% de descuento para los socios de la federación.
Valeria Piersanti, gerente de ventas de la compañía, fundamentó la alianza: “Creemos en la figura del contratista, que es nuestro cliente principal”. Simone, por su parte, destacó la importancia estratégica de este vínculo entre el fabricante y el prestador de servicios.
Para cerrar, el presidente de FACMA dejó un mensaje contundente sobre el rol del sector: “Los contratistas rurales somos mucho más que simples prestadores de servicios, somos quienes hacemos posible que la tecnología llegue al lote”. Y concluyó con una advertencia que resuena en toda la cadena agroindustrial: “Cuando al contratista le va mal, se frena la producción y, cuando eso sucede, pierde el país”.