Contrató el plan "Mother Goose" para su hija embarazada: el tope que nadie leyó y que le costó el juicio
Contrató el plan "Mother Goose" para su hija embarazada y creyó que los 250.000 dólares de cobertura lo cubrían todo. Cuando la emergencia en Miami llegó, la letra chica le jugó en contra: el tope para embarazo era otro y la Justicia le dio la razón a la empresa.
Un hombre de 69 años contrató una cobertura de asistencia al viajero pensada para embarazadas, pero cuando su hija necesitó atención de urgencia en Miami, la empresa se negó a cubrir los gastos. La Justicia Civil y Comercial N° 7 de Mar del Plata rechazó la demanda por el reintegro de más de 74.000 dólares.
El viaje que terminó en el hospital
La hija del demandante cursaba la semana 22 de gestación cuando viajó a Estados Unidos. Allí comenzó con dolores abdominales y sangrado, por lo que fue internada de urgencia en el Baptist Health Hospital de Miami. Los médicos le indicaron que debía permanecer internada hasta el parto, lo que obligó a la familia a cambiar todos sus planes.
El padre aseguró que, pese a los contactos con la empresa, tuvo que pagar de su bolsillo la internación, los estudios, los medicamentos, el alquiler y los pasajes nuevos. Según su versión, la compañía no se hizo cargo de ninguna de esas erogaciones.
Qué decía la letra chica del contrato
La firma de asistencia negó haber incumplido el acuerdo. Explicó que el plan familiar "Mother Goose" —vigente entre junio de 2018 y junio de 2019— incluía un monto máximo global de 250.000 dólares, pero que las prestaciones por embarazo tenían un tope específico de 10.000 dólares. Además, la cobertura adicional solo extendía la protección hasta la semana 32 de gestación, sin modificar el límite económico para complicaciones del embarazo.
La empresa también sostuvo que el usuario debía comunicarse previamente para que la central de asistencia le indicara un centro médico con convenio, y que el contrato exigía una solicitud formal de reintegro con facturas, informes médicos, historia clínica y comprobantes de pago. Según la defensa, nunca recibió la documentación completa y varios comprobantes no estaban a nombre del demandante ni acreditaban que él hubiera hecho los pagos.
La decisión de la jueza
La jueza Daniela Valeria Basso analizó el contrato, los correos electrónicos, la pericia informática y contable, y los informes de American Express y Aerolíneas Argentinas. Concluyó que el servicio contratado incluía la cobertura por embarazo con el tope de 10.000 dólares, y que esa información había sido comunicada previamente.
El fallo remarcó que la empresa indicó los pasos y la documentación necesaria para pedir el reintegro, pero que el hombre no acreditó haber cumplido con esos requisitos ni que la compañía hubiera incumplido el contrato. También subrayó que los montos reclamados superaban el tope pactado para embarazo y que la aseguradora no estaba obligada a cubrir sumas mayores.
La jueza diferenció entre el monto global de la cobertura y el límite específico para embarazo, y sostuvo que las presunciones a favor del consumidor no eximen de la carga de la prueba. Por esos motivos, la demanda fue rechazada en su totalidad y los gastos del proceso judicial quedaron a cargo del demandante.