Convocaron a la comunidad y se plantaron frente a la Gobernación: el reclamo que une a los acompañantes terapéuticos
Acompañantes terapéuticos se movilizaron en La Plata para reclamar la sanción de la Ley AT. ¿Qué exigen y por qué la protesta podría marcar un antes y un después?
Este viernes al mediodía, la calle 6 entre 51 y 53 fue el escenario de una movilización que busca cambiar la historia de una profesión clave en salud mental. Acompañantes terapéuticos de toda la provincia de Buenos Aires se reunieron frente a la Casa de Gobierno en La Plata para exigir la sanción definitiva de la Ley AT y denunciar la precarización que sufren a diario.
La protesta, convocada por la Asamblea de ATs en Lucha, tuvo como objetivo principal visibilizar la necesidad de un marco regulatorio que reconozca formalmente la actividad. "La salida es colectiva", fue la consigna que unió a los manifestantes, quienes también reclamaron el fin de los pagos atrasados y la actualización de aranceles.
¿Qué piden exactamente?
Uno de los reclamos más urgentes es la aprobación definitiva de la Ley de Acompañantes Terapéuticos en la provincia. Según los organizadores, esta norma es fundamental para garantizar derechos laborales y mejorar las condiciones de trabajo de quienes acompañan a personas con padecimientos psíquicos.
Además, denunciaron demoras en los pagos de prestaciones realizadas a través de IOMA e Incluir Salud, lo que genera una situación de inestabilidad constante. "No podemos seguir esperando meses para cobrar por un trabajo que hacemos todos los días", señalaron los referentes de la asamblea.
Formación y aranceles: otros puntos clave
Los manifestantes también pidieron una actualización de los aranceles que perciben por su labor y el acceso a capacitaciones gratuitas y de calidad. "La formación continua es esencial para brindar una atención adecuada, pero no todos podemos pagarla", explicaron.
La movilización se desarrolló de manera pacífica pero con firmeza. Los acompañantes terapéuticos dejaron en claro que no bajarán los brazos hasta que sus demandas sean escuchadas. "El reconocimiento de nuestra profesión es un derecho, no un favor", concluyeron.