Coparticipación: la letra chica del acuerdo que nadie quiere firmar en Viedma
El gobernador le puso fecha a la firma del acuerdo que cambia los ingresos de todos los municipios rionegrinos. Algunos ya avisaron que no van a ir y las cuentas no cierran para nadie: lo que se reparte y a quiénes deja afuera.
El Gobierno de Río Negro espera reunir a los intendentes el próximo lunes en Viedma para firmar los convenios de un esquema de compensación financiera que, según se informó oficialmente, implicará un aporte adicional de $12.347 millones al año. La convocatoria llega después del fracaso del intento por modificar la coparticipación que impulsó Alberto Weretilneck.
El plan original del gobernador prometía una nueva ley desde diciembre de 2023, cuando asumió su renovada administración. Recién a comienzos de este año hubo reuniones firmes con los jefes comunales, pero el nuevo reparto perjudicaba a más municipios de los que beneficiaba. Ese dato, sumado al riesgo electoral, terminó de frenar la reforma. También quedó pendiente la reestructuración de las regalías, otro impulso oficial que no prosperó.
Los números que generan enojo
Según los datos que difundió el Gobierno, el impacto anual por localidad será el siguiente:
- Cipolletti: $3.832.872.960
- San Carlos de Bariloche: $2.350.831.387
- General Fernández Oro: $1.796.179.764
- El Bolsón: $1.653.996.966
- Dina Huapi: $1.071.083.602
- General Roca: $608.587.677
- Catriel: $464.844.798
- Cervantes: $260.679.049
- Los Menucos: $194.190.821
- Comallo: $37.907.144
- Ramos Mexía: $32.121.394
- Darwin: $26.851.276
- Guardia Mitre: $12.316.523
- Ingeniero Huergo: $4.708.773
Los intendentes coinciden en que tanto el esquema diseñado que no fue como esta compensación tenían un objetivo claro: beneficiar a Cipolletti. Evitan las expresiones contra la ciudad para no generar una disputa entre colegas cuando la responsabilidad es del Gobierno, pero los números ratifican la queja.
Desilusión en los que esperaban más
La medida no conforma a casi nadie. La expectativa generada en los municipios «ganadores» terminó en desilusión. Es el caso de Fernández Oro, cuyo intendente indicó recientemente que las arcas están en rojo y la municipalidad en emergencia. Esperaba el cambio en la coparticipación porque engrosaría sus ingresos por el ítem demográfico, ya que es una de las ciudades que más creció en habitantes. Con la misma sensación quedaron Dina Huapi y El Bolsón: tendrán compensación, pero no iguala los fondos que iban a recibir.
En General Roca hay enojo expresado. La ciudad gobernada por María Emilia Soria pide sumar otros vectores para calcular la compensación, pero el Gobierno ya determinó el reparto y es una de las grandes «perdedoras». En ese andarivel está Bariloche. Su jefe comunal, Walter Cortés, advierte que podría pegar el faltazo a Viedma. «Bariloche es la ciudad que más produce y más aporta, pero la que menos recibe», se quejan en el Centro Cívico.
Viedma, Choele Choel, San Antonio, Villa Regina y Sierra Grande, entre otras, salvaron la ropa. El nuevo esquema de coparticipación las perjudicaba y la pérdida de recursos ponía en jaque sus administraciones.
Imagen: Weretilneck con intendentes (ADN Río Negro).