Córdoba contra la morosidad: el plan de Llaryora que choca con Milei
¿Cansado de pagar intereses que no terminan nunca? Córdoba lanza un plan para refinanciar deudas con tasas más bajas y cuotas unificadas. Conocé los detalles de un proyecto que promete aliviar el bolsillo de las familias y que ya genera debate con Nación.
El gobernador Martín Llaryora anunció el envío a la Legislatura provincial del proyecto “Alivio Cordobés”, una ley que busca refinanciar las deudas de las familias y bajar los índices de morosidad. La iniciativa incluye tasas más bajas y la unificación de créditos en una sola cuota.
“No estamos hablando de números fríos, sino de la cuota de la tarjeta que nunca baja, del crédito que se sacó para arreglar la moto que te lleva al trabajo, del préstamo para que un hijo siga estudiando”, explicó el mandatario a través de su cuenta de X. Para él, son “situaciones cotidianas de la vida de los argentinos”.
Llaryora afirmó que “el cordobés es emprendedor y cumplidor”, pero que “el sistema financiero actual se volvió imposible”. Según su diagnóstico, la gente “trabaja, paga y cada día debe más”.
¿Qué propone el proyecto?
La iniciativa se apoya en tres ejes. El primero es bajar las tasas de interés: junto al Banco de Córdoba y con una invitación a la banca privada, se creará un esquema de refinanciación con tasas muy por debajo de las actuales del mercado.
El segundo eje busca unificar y ordenar los pasivos de las familias. Así, podrán agrupar sus deudas más chicas en una sola cuota previsible, con plazos de entre 24 y 48 cuotas dentro de la misma entidad financiera.
El tercer objetivo es aliviar la economía doméstica para reactivar el consumo local. “Cada peso que una familia cordobesa se ahorra de intereses, es un peso que vuelve de inmediato al almacén de barrio, a la carnicería, o al comercio local”, aseguró Llaryora. El gobernador definió a la medida como “la mejor inversión para ayudar a activar el consumo” y, con eso, sostener el empleo en la provincia.
La diferencia con Nación
La postura de Llaryora se contrapone directamente con la del Gobierno nacional y Javier Milei, que sostuvo que la morosidad es “un problema entre privados” y rechazó cualquier posibilidad de intervención del Estado.
El gobernador enmarcó la propuesta dentro de lo que definió como una lógica de “esfuerzo compartido”, en la que “nadie se salva solo”. El esquema combina tres aportes: el Estado provincial pondrá una reducción de la carga impositiva; las entidades financieras deberán resignar parte de su rentabilidad; y las familias se comprometerán a sostener el pago a través de una cuota accesible.
“No le pedimos magia a nadie, le pedimos responsabilidad a todos. No queremos regalar nada, queremos aliviar, en la medida de lo posible, una situación que angustia a muchos cordobeses”, cerró el gobernador.