Corrientes pone a prueba su motor forestal: qué buscan saber con el censo que arrancó
Censistas de Nación, el INTA y el INTI ya recorren las plantas del sector foresto industrial correntino. Qué esperan encontrar y por qué el dato que falta puede definir el futuro de la actividad.
El Censo Nacional Foresto Industrial ya está en marcha en Corrientes. La iniciativa busca trazar una radiografía precisa de la realidad operativa y comercial de las empresas que integran una de las cadenas de valor más dinámicas de la región, y el Ministerio de Producción provincial, a cargo de Walter Chávez, se puso al frente del operativo para garantizar que llegue a todo el territorio.
El despliegue no es menor: equipos de censistas de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación recorren las sedes de las firmas junto a especialistas del Ministerio de Producción local, el INTA y el INTI. La idea es recolectar información de primera mano, en el lugar donde se produce, para entender el mapa real de la actividad.
Por qué el sector privado es clave para que funcione
Para que el relevamiento sirva, el compromiso de las industrias resulta indispensable. Las autoridades insisten en que la transparencia y la colaboración al aportar los datos son el insumo básico para detectar cuellos de botella, medir oportunidades de expansión y diseñar medidas estatales que respondan a las verdaderas urgencias del mercado.
Desde la Secretaría de Desarrollo Foresto Industrial subrayaron que planificar el crecimiento sin métricas actualizadas es inviable en el escenario económico actual. Contar con una base de datos fidedigna se volvió el paso previo e ineludible para robustecer la competitividad frente a la demanda externa y asegurar una proyección a largo plazo. Las empresas que necesiten asistencia o quieran canalizar inquietudes pueden llamar al 379-5022977.
El desafío de alinear la potencia local con el tablero nacional
La ejecución articulada del censo refleja un ejercicio de sintonía institucional entre Nación y Provincia. Corrientes ostenta un liderazgo indiscutible por su superficie forestal implantada, pero transformar esa materia prima en bienes con alto valor agregado suele chocar con los vaivenes de la macroeconomía argentina.
Al unificar criterios de medición y diagnóstico, se da un paso fundamental para superar la histórica desconexión entre las políticas centralistas y la realidad de la planta productiva local.
Saber con exactitud qué tecnología demanda el sector, dónde impactan los costos logísticos y cuáles son los requerimientos de capacitación para los operarios madereros correntinos le permitirá al Estado nacional calibrar mejor sus estrategias de fomento. En paralelo, el mismo diagnóstico le servirá a la gestión provincial para ajustar el desarrollo de sus parques industriales y la infraestructura vial, consolidando un esquema donde el esfuerzo local y la visión nacional tiren para el mismo lado.