Corrientes se movilizó por su Patrona: el mensaje del Arzobispo que nadie esperaba escuchar
La procesión por la Virgen de la Merced reunió a una multitud en el centro correntino. Pero fue el mensaje del Arzobispo, con una lista de padecimientos que nombró uno por uno, lo que marcó la jornada.
Una multitud de fieles recorrió las calles del centro de Corrientes en la tradicional procesión en honor a la Virgen de la Merced, la Santa Patrona de la ciudad. La jornada culminó con la misa central de las 16, oficiada por el Arzobispo monseñor José Adolfo Larregain, que dejó un mensaje pastoral con fuerte contenido social.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades provinciales y municipales. Entre los asistentes se destacaron el vicegobernador Pedro Braillard Poccard y el intendente capitalino Claudio Polich, quienes estuvieron acompañados por varios integrantes del gabinete provincial.
Un llamado a mirar el dolor ajeno
Durante su homilía, recogida en el documento «Homilía Virgen de la Merced 2026.docx», el prelado describió a la comunidad reunida como «pueblo que mira a María, la Madre de Jesús y nuestra Madre, para poner bajo su protección nuestras familias, nuestros barrios, nuestras preocupaciones y esperanzas». Y subrayó que la figura de la Virgen recuerda que «Dios nunca permanece indiferente ante el sufrimiento de sus hijos».
Monseñor Larregain puso el foco en las problemáticas sociales actuales y en las que llamó «nuevas formas de esclavitud», tanto visibles como ocultas. En ese marco enumeró «la pobreza que priva de oportunidades, la explotación laboral, las adicciones que destruyen vidas y vínculos, la violencia en sus diversas expresiones, el abuso, la soledad, la exclusión y tantas situaciones que terminan sometiendo a las personas».
A esos flagelos les sumó las «esclavitudes interiores», y alertó sobre «el resentimiento, el individualismo, la indiferencia, la desesperanza, el afán desmedido de poder o de tener».
«No acostumbrarnos al dolor de los demás»
Frente a ese panorama, el Arzobispo invitó a los correntinos a «no acostumbrarnos al dolor de los demás». La homilía sostuvo que la verdadera devoción maternal de María debe llevar a la sociedad a «reconocer en cada persona a un hermano cuya dignidad debe ser respetada y cuidada».
Tomando como base el lema de la novena de este año, «Jesús hace nuevas todas las cosas», el discurso eclesiástico remarcó que la fe tiene el poder de «renovar aquello que parece perdido, restaurar vínculos quebrados, abrir caminos donde solamente vemos obstáculos y devolver esperanza allí donde se ha instalado el desaliento».
La celebración culminó con una plegaria elevada a la Patrona de Corrientes, pidiendo que «acompañe a nuestra ciudad, proteja a nuestras familias, consuele a quienes padecen y fortalezca a quienes trabajan por la libertad y la dignidad de toda persona».