Corrientes tiene el único jardín de la Cruz Roja en Latinoamérica: 360 chicos y una historia que pocos conocen
En 2012, un barrio de Corrientes se convirtió en el escenario de una experiencia educativa que no existe en ningún otro lugar de Latinoamérica. Más de 360 chicos pasan por sus salas, pero hay un detalle que la Cruz Roja no suele contar.
En el barrio Quinta Ferré funciona el Jardín de Nivel Inicial IPP 65 de Cruz Roja Argentina, el primero y único de la organización en toda Latinoamérica. Recibe a más de 360 niños y niñas con educación gratuita, alimentación y acompañamiento integral.
La ciudad de Corrientes alberga una experiencia educativa que no tiene réplica en el resto del continente. Se trata del Jardín de Nivel Inicial IPP 65, que depende de Cruz Roja Argentina y se convirtió en un caso singular dentro de la organización humanitaria.
El establecimiento abrió sus puertas en 2012 y desde entonces brinda educación completamente gratuita a las familias del barrio Quinta Ferré y zonas cercanas. Por sus salas pasan más de 360 niños y niñas, desde bebés de 45 días hasta los cinco años.
Una propuesta que va más allá del aula
La institución no se limita a la educación formal. Los alumnos acceden a clases tempranas de inglés, informática, música y educación física, tanto en el turno mañana como en el turno tarde. Las actividades se organizan en salas según las edades.
La alimentación también es parte del acompañamiento cotidiano. Los chicos reciben desayuno, almuerzo y merienda según el turno en el que estén matriculados, lo que complementa la atención educativa con cobertura nutricional.
Según la información institucional, el jardín es el primer y único de la Cruz Roja en Latinoamérica y el único en el mundo con reconocimiento formal. Su funcionamiento representa un hito en la trayectoria educativa de la organización.
El Centro Integral que lo contiene
El jardín funciona dentro del Centro Integral Cruz Roja Argentina Carlos Balea Arribas, fundado el 2 de octubre de 1990 en el barrio Quinta Ferré. Con los años, el centro amplió sus servicios hacia otros sectores, entre ellos Esperanza y Quilmes.
Entre sus prestaciones hay un servicio de alimentación diario que asiste a más de 150 familias, clases de apoyo escolar, seguimiento social, atención de la salud y acompañamiento familiar. La creación del centro se vinculó con la decisión de ampliar la acción humanitaria hacia comunidades con necesidades sociales, económicas y educativas.
La historia de la filial Corrientes de Cruz Roja Argentina se remonta al 20 de abril de 1921, cuando inició sus actividades por iniciativa de Eloísa Torrent de Vidal. El jardín se integra así a una red de asistencia comunitaria con más de un siglo de trayectoria.
El legado de Carlos Balea Arribas
El nombre del centro homenajea a Carlos Balea Arribas, un destacado voluntario de la Cruz Roja Española. Su trayectoria estuvo marcada por la labor humanitaria y la dedicación a personas en situaciones de vulnerabilidad, además de un reconocimiento por su sencillez y compromiso con el servicio a los demás.
Su nombre fue elegido en Argentina como homenaje a ese compromiso social. En Corrientes identifica al Centro Integral del barrio Quinta Ferré, que hoy reúne distintas prestaciones comunitarias y mantiene presente una figura vinculada con los principios humanitarios de la Cruz Roja.
En ese espacio, la tarea cotidiana se desarrolla mediante educación, alimentación, salud y acompañamiento. El jardín es, en ese marco, un servicio destinado a las nuevas generaciones.