Cortan el agua, tiran mangueras y acarrean bidones: el barrio jujeño que se organiza solo para no quedarse seco
Más de 350 familias, mangueras de tres cuartos y un caño comunitario como única salida: así se abastecen en el asentamiento 4 de Agosto. Lo que advierten los vecinos para cuando llegue el calor.
En el asentamiento 4 de Agosto, en Alto Comedero, más de 350 familias llevan meses sin poder abrir una canilla con normalidad. La rotura de un acueducto la semana pasada terminó de complicar un servicio que ya venía golpeado: baja drástica de presión, horas sin suministro y una red que, en los hechos, nunca llegó a ser oficial.
David Cardozo, vecino del lugar, contó a Radio 2 cómo se enteraron del problema. "Tenemos nosotros por las redes que nos enteramos que se rompieron el acueducto y esas cosas. Quedamos con el tema del agua con una red precaria, mangueras de tres cuartos, que abastecen mangueras de una pulgada y no más de eso", relató.
El resultado es cotidiano y agotador: familias que acarrean agua en bidones y baldes desde un caño comunitario precario, sin red oficial de agua potable que las respalde.
Gestiones que no llegan
Los reclamos no son nuevos. Desde 2022 y 2023 los vecinos presentaron proyectos y gestiones formales ante el Concejo Deliberante para conseguir la conexión a la red oficial. Hasta ahora, nada cambió. La infraestructura básica sigue ausente y el abastecimiento depende de conexiones improvisadas.
Con el verano a la vuelta de la esquina, la preocupación crece. Las altas temperaturas estivales pueden convertir la escasez en una situación insostenible, sobre todo para los chicos y los adultos mayores del barrio.
Robos diarios y luminarias que desaparecen
A la falta de agua se suma otro frente: la inseguridad. Según los testimonios de los propios residentes, la ola delictiva está vinculada al consumo problemático de sustancias. Denuncian robos diarios a transeúntes y comercios, además del hurto sistemático de las luminarias públicas.
La Policía responde a los llamados de emergencia, pero los vecinos aseguran que no hay vigilancia constante ni un sistema de monitoreo. Sin patrullaje preventivo, la comunidad quedó librada a su propia organización para intentar frenar los delitos.
El pedido que no cambia
Cardozo lo resumió sin vueltas: "Lo urgente para nosotros son las necesidades básicas que tienen que ver con el agua, los servicios públicos, sería el agua, la luz, el gas. Eso creo que es lo primordial, que hay que prestar atención y darle más interés, más a las necesidades de la gente".
Mientras las gestiones siguen sin respuesta, las familias del asentamiento 4 de Agosto continúan abasteciéndose como pueden y esperan que las autoridades provinciales y municipales atiendan un reclamo que ya lleva años sin solución.