Cortés habló de la alianza con Weretilneck y apuntó contra la repercusión de sus propios dichos: "se nubló con esa pavada". Qué busca cambiar en la Carta Orgánica y qué pasa con los terrenos que faltan.
El intendente de San Carlos de Bariloche, Walter Cortés, se refirió este martes a su relación política con el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y buscó despejar las dudas que habían quedado flotando tras sus dichos sobre el final de la alianza electoral que compartieron en los comicios de convencionales constituyentes.
En diálogo con Radio Noticias (105.5), el jefe comunal fue tajante: "no existe una ruptura entre ambos". Y agregó una explicación sobre cómo entiende los acuerdos políticos: "los pactos se terminan cuando se termina la elección y luego después se sigue con la alianza".
La repercusión que lo molestó
Cortés no escondió su fastidio por cómo se interpretaron sus declaraciones después de los comicios. "Se nubló todo lo que ganamos, todo lo que hicimos, se nubló con esa pavada, la verdad que una estupidez", disparó.
Lejos de marcar distancia del mandatario provincial, el intendente eligió el elogio: "con el Gobernador no puedo decir otra cosa que agradecerle porque la verdad que estuvo a la altura de las circunstancias, tiramos juntos y el triunfo de los dos no es mío solamente".
En esa misma línea, insistió en que los acuerdos deben leerse en el marco de cada proceso electoral y anticipó lo que viene: "ahora vendrán los otros pactos de las próximas elecciones que seguramente vamos a estar en la misma alianza".
"El Gobernador ha sido muy sencillo conmigo, ha sido una buena persona, no tengo nada que decirle, además siempre hemos estado juntos, hemos trabajado", resumió.
Qué quiere cambiar en Bariloche
Más allá de la interna política, Cortés puso el foco en el resultado electoral y en las transformaciones institucionales que pretende impulsar desde la Convención Constituyente.
"Bariloche es una ciudad que necesita que su espíritu, que la Carta Orgánica sea reformada y que además tenga el vecino mejor accesibilidad a la Administración, que sea más dinámica, que los recursos se usen mejor", planteó.
Entre las propuestas que enumeró aparecen tres ejes concretos: destinar el 40% de los ingresos presupuestarios a obras públicas, reducir la cantidad de concejales y habilitar la posibilidad de realizar dos plebiscitos por año.
Las 100 viviendas y la demanda que no se frena
Durante la entrevista, Cortés también se metió en el anuncio provincial de 100 viviendas vinculadas al programa Procrear, que Weretilneck hizo el lunes posterior a las elecciones.
El intendente aclaró que se trata de un proyecto que nació en el Gobierno nacional y cuya finalización quedará en manos de la Provincia. "El Gobierno Provincial se hace cargo de la obra y la va a terminar", sostuvo.
Pero advirtió que la demanda habitacional de Bariloche exige una respuesta mucho más amplia. "Vamos a entregar 750 terrenos y vamos a ver si podemos adquirir algo más porque la gente realmente necesita un lugar para vivir, el alquiler lo ahoga cada vez más", analizó.
Para Cortés, la ciudad combina un fuerte movimiento turístico con una construcción en plena actividad, y eso obliga a no descuidar la obra pública: "requiere también estar encima de la obra pública porque no puede crecer aisladamente la obra privada y la obra pública quedarse atrás como se quedó durante muchos años".
El cierre fue una recorrida por los frentes que considera prioritarios: "que sigamos con las obras, que sigamos con el pavimento, que sigamos con los puentes, sigamos con el centro de convención, el puerto, la isla Huemul".