Crece la bronca en Jáchal: facturas de luz que multiplican por cuatro los valores habituales
¿Pensaban que las boletas de luz iban a llegar normales? En Jáchal, los vecinos denuncian aumentos de hasta el 400% y ya preparan un reclamo formal ante el EPRE.
El norte sanjuanino vive horas de máxima tensión. En Jáchal, sobre todo en localidades como Huaco, los vecinos estallaron: las boletas de electricidad llegaron con aumentos que triplican y hasta cuadruplican lo que solían pagar. Hay facturas de $400.000 que resultan imposibles de afrontar.
Familias que venían abonando montos mucho más bajos se encontraron con sorpresas en sus hogares. Los recibos que circulan en la zona muestran valores de $232.000, $280.000 y hasta $400.000, cifras que desbaratan cualquier presupuesto doméstico y que, según denuncian, no guardan relación con el consumo real.
¿Qué pasa con los jubilados?
El golpe más duro lo reciben los sectores más vulnerables. Jubilados y pensionados que cobran haberes mínimos ven cómo una boleta de luz se lleva casi la totalidad de sus ingresos. "Es una locura, una pensión se nos va entera en pagar la luz; no queda margen para comprar remedios ni comida", lamentaron los afectados, que advierten que ya no saben cómo harán para mantener los servicios básicos.
La desesperación se siente en cada conversación. Vecinos de Huaco y otras comunidades del departamento aseguran que la situación es insostenible y que necesitan una respuesta urgente de las autoridades.
¿Qué reclaman los vecinos?
Frente a este escenario crítico, los damnificados decidieron organizarse. Ya realizaron asambleas y protestas, y todo lo recopilado será presentado formalmente ante el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) y demás autoridades competentes.
El pedido central es que se audite la conformación de las facturas, que se revise la aplicación de los cuadros tarifarios y que se garantice el acceso a los subsidios y beneficios para los sectores de menores recursos. La comunidad exige que se investigue si los aumentos responden a consumos reales o a errores de facturación.
Mientras tanto, la incertidumbre crece. Los vecinos esperan que el reclamo no caiga en saco roto y que las autoridades den una respuesta concreta antes de que la situación explote definitivamente.