Casi 94 familias evacuadas, 74 de ellas en la zona del Náutico, y una ciudad que depende de sus bombas de agua. La funcionaria a cargo del operativo advirtió qué pasará si se cumple el pronóstico que todavía falta.
La crecida de los ríos y el anegamiento de los sectores ribereños pusieron a Barranqueras en una situación compleja. Según informó la secretaria de Obras Públicas del Municipio, Vanesa Jarolin, en diálogo con CIUDAD TV, hay casi 94 familias evacuadas y la asistencia se sostiene con recursos propios, dentro de un plan de contingencia que el municipio empezó a armar en enero, cuando ya manejaba los primeros pronósticos sobre El Niño y el comportamiento de los cursos de agua.
"Venimos trabajando desde el mes de enero a través de la Secretaría de Obras, elaborando un plan ya con los pronósticos para el municipio para ser presentado tanto al Ejecutivo como al Legislativo de nuestra localidad", indicó la funcionaria.
Cómo se reparten las familias afectadas
Del total de evacuados, alrededor de 74 familias se ubican en la zona del Náutico, mientras que otras 22 fueron retiradas de la isla Santa Rosa. "A todos ellos se los acompaña, se los asiste desde las cuatro comidas diarias. También se los ayudó a elaborar sus módulos habitacionales temporales, hasta que todo esto pase", detalló Jarolin.
El desarraigo es, según la secretaria, uno de los obstáculos más difíciles de manejar. Muchas familias ribereñas se niegan a instalarse en los centros de evacuados. "Las necesidades son muchísimas por el contexto de desarraigo de su lugar. Por eso justamente, por ejemplo, lo que tiene que ver con las zonas del Náutico, no quieren irse a centros de evacuados", manifestó.
En esos casos, los vecinos suben a la zona de defensa para quedar cerca de sus hogares, en un contexto donde también aparecen hechos de vandalismo. "Se está trabajando con la Policía del Chaco para poder mitigar todas estas cuestiones, pero ellos no quieren ir a centros evacuados porque no quieren alejarse de sus lugares de origen, ya que tienen también la producción de animales y demás", explicó.
El río, por ahora, controlado
Respecto del comportamiento de los cursos de agua, Jarolin precisó que el río Paraná se encontraba estacionado en 7,23 metros y que el río Negro seguía contenido, con las compuertas del dique cerradas. La advertencia pasa por lo que falta: el escenario de lluvias copiosas que, según anticipó, "se puede prever que anegue otros barrios".
Hay familias que continúan dentro de la zona del dique porque tienen viviendas acondicionadas con una planta alta y prefieren no dejar sus propiedades. La funcionaria mencionó además el caso de una familia del barrio María Cristina que, tras resistirse en un principio y atravesar problemas de salud, finalmente aceptó mudarse a uno de los dispositivos municipales.
Asistencia en educación, salud y desarrollo social
El operativo no se limita a la comida y el alojamiento. "Estamos asistiendo también con la parte de educación, nuestra Coordinación de Educación respecto a la ayuda escolar. El municipio cuenta con una Coordinación de Salud y se está aplicando el calendario de vacunación y también las vacunas contra el dengue, porque estamos justamente en esta situación de vulnerabilidad", enumeró Jarolin.
A eso se suma la intervención de la Secretaría de Discapacidad para atender a las personas con discapacidad y de Desarrollo Social para cubrir las necesidades básicas. "Todo lo que tiene que ver con higiene, alimentos, vestimenta, porque muchas familias esperaron hasta lo último para poder salir con la esperanza de que los pronósticos no se cumplan", señaló.
Obras preventivas y el pedido a la Provincia
Con los pronósticos sobre El Niño extendidos, el municipio también avanza en la prevención de anegamientos en otros puntos de la ciudad. Las tareas previstas incluyen la profundización de desagües troncales y barriales y el mantenimiento de las tres estaciones de bombeo municipales.
"Presentamos este plan al Gobierno de la provincia para solicitar su ayuda en cuanto a lo que le corresponde a APA, con las lagunas y las estaciones de bombeo que tienen en la localidad", indicó la secretaria. Según recordó, el plan tuvo una primera recepción favorable y a partir de esa presentación se dieron directivas para colaborar con la limpieza del riacho Arazá mediante maquinaria de Vialidad Provincial, en un trabajo que también abarca a Resistencia y Puerto Vilelas.
Sin embargo, todavía queda pendiente finalizar el tramo del Lago Compensador Sur, una obra cuya demora podría afectar de manera considerable a Barranqueras. "Eso estamos insistiendo ahora para que se termine. Sus máquinas las movieron como una segunda opción, que también está dentro de nuestro plan, lo que tiene que ver con los piletones de UCAL", explicó.
En paralelo, el equipo municipal trasladó una máquina a la laguna Rossi de Fazio para colaborar con los trabajos, aunque se trata de un sector bajo jurisdicción de APA. "Si bien pertenece a APA, nos estamos colaborando. En ese sentido sí tuvimos esa colaboración", reconoció.
Lo que todavía no se activó es el protocolo específico del Comité de Emergencia provincial en Barranqueras. "La intendenta tuvo una reunión ampliada con el resto de los intendentes en el marco de la emergencia, pero hasta el momento no se aplicó ningún protocolo en Barranqueras. Solamente nosotros estamos trabajando y asistiendo a las familias con recursos propios del municipio y con este plan y mesa de emergencia que tiene que ver con el municipio", afirmó Jarolin.
El pedido a los vecinos y la advertencia final
La secretaria solicitó a los vecinos que eviten arrojar residuos en los desagües, porque obstaculizan el escurrimiento del agua. Explicó que la ciudad depende del funcionamiento de las estaciones de bombeo y que por eso también hicieron presentaciones ante APA y Vialidad para pedir colaboración. Como parte de las medidas preventivas, el municipio adquirió dos bombas móviles.
"Hoy estamos en la ciudad con un recinto cerrado, en cuanto a que dependemos pura y exclusivamente de las estaciones de bombeo. Por ese motivo también hicimos presentaciones a APA y a Vialidad para solicitar sus ayudas porque, si la cosa se complica, la vamos a necesitar", advirtió.
Y cerró con una advertencia sobre los límites de la asistencia con fondos propios: "Si bien el municipio con recursos propios compró dos bombas móviles porque eso está dentro del plan y de la prevención que estamos manejando, si se cumplen los peores pronósticos, no va a ser factible que podamos sostener solos todo esto como lo venimos haciendo hasta ahora".