Creció viéndola como "un camping más" y hoy custodia Playa Larga: lo que descubrió adentro
Creció viéndola como "un camping más" y hoy es la guardaparques que la custodia. Lo que encontró adentro de Playa Larga, a minutos de Ushuaia, cambió su forma de mirarla para siempre.
La Reserva Playa Larga, a minutos de Ushuaia, se llenó de vecinos en los últimos fines de semana de calor. Detrás de las postales de sol y mar hay una historia que pocos conocen: la de una guardaparques que pasó de verla como un camping cualquiera a protegerla.
El calor de las últimas semanas dibujó una escena que hace unos años hubiera sonado rara en Ushuaia: la playa repleta de gente disfrutando del sol. Para muchos vecinos, la Reserva Playa Larga —integrada al sistema provincial de áreas protegidas— es uno de esos lugares que siempre estuvieron ahí, a mano. Un sitio para caminar, pasar una tarde en familia, acercarse al agua o aprovechar el veranito para darse un chapuzón.
Evelin Contreras también creció con ese vínculo cotidiano. Nació y se crió en Ushuaia y recuerda que, cuando era chica, la conciencia ambiental y la información sobre el lugar no eran las de hoy.
“Se lo veía simplemente como un camping, como cualquier otro espacio”, cuenta.
Con los años, esa mirada cambió. Estudió, empezó a entender qué significa conservar un área protegida y hoy, como jefa de Guardaparques Zona Sur, trabaja justamente en cuidar el lugar que marcó su infancia.
“Hoy entiendo por qué se debe proteger y por qué es importante que siga existiendo”, dice.
Un aula a cielo abierto a minutos de la ciudad
Ese cambio también se fue dando entre quienes visitan la reserva. Su cercanía con Ushuaia la convierte en uno de los espacios naturales más accesibles para los vecinos y en parte de la vida cotidiana de muchas familias.
El área tiene dos playas principales y reúne ambientes bien distintos: costa, matorral y bosque. Además cuenta con estacionamiento, dos miradores, cartelería interpretativa y sectores destinados a los visitantes.
“Al estar muy próxima a la zona urbana, es bastante concurrida, mayormente por los vecinos de Ushuaia”, explica Contreras. Esa cercanía permite que la disfruten personas de todas las edades: “Desde lactantes hasta adultos mayores”.
Pero Playa Larga no es solo recreación. “También funciona como un aula a cielo abierto. Varias instituciones vienen a disfrutar de este espacio y a estudiar lo que hay en esta pequeña reserva tan enriquecedora”, cuenta.
Lo que se esconde detrás del paisaje
A simple vista están el mar, las piedras, los árboles y las aves. Pero la reserva guarda otra historia.
Uno de sus principales valores de conservación son los yacimientos arqueológicos vinculados al pueblo Yagán, testimonio de quienes habitaron las costas del canal Beagle mucho antes de que existiera la ciudad que hoy conocemos.
La reserva también alberga una importante diversidad de flora y fauna. Contreras habla de más de 40 especies de aves registradas, algunas residentes y otras migratorias que usan el lugar en determinadas épocas del año. También pueden observarse zorros y recorrer, en muy poca distancia, ambientes costeros, de matorral y de bosque.
Esa riqueza convive con un uso cotidiano y cada vez más extendido. Según Evelin, “años anteriores se la notaba un poco más descuidada, con más residuos. La gente no era tan responsable”.
Parte de ese cambio se construye con actividades abiertas a la comunidad y con el trabajo junto a instituciones educativas.
“Es necesario que la gente se siga informando y todavía falta mucho trabajo por recorrer para lograr que esta conservación no solamente venga de la autoridad de aplicación, sino también del cuidado de los propios vecinos que visitan el lugar”, sostiene.
Disfrutar también puede ser una forma de cuidar
Por eso insiste en la importancia de informarse, leer la cartelería y conversar con los guardaparques. “Que puedan sacarse dudas, preguntar, querer informarse”, señala.
Para Contreras, conocer lo que hay en Playa Larga es también una forma de empezar a cuidarla.
“Una vez que podamos ver y valorar estas cosas, la conciencia y el cuidado vienen por sí solos”, dice, y espera “que puedan seguir eligiéndolo como lugar de disfrute, pero también contarle un poquito más al amigo, al familiar o a la persona que tienen al lado”.
Playa Larga seguirá siendo ese lugar cercano al que los vecinos pueden ir a caminar, compartir una tarde o sumergirse en las aguas del canal Beagle. La diferencia puede estar en volver sabiendo un poco más sobre aquello que estuvo siempre tan cerca.
FUENTE: Agencia El Rompehielos / IMÁGENES: Gentileza Secretaría de Ambiente de Tierra del Fuego.