Créditos caros: la razón oculta detrás de las tasas que no bajan ni con la inflación en caída
¿Pensabas que la baja de la inflación iba a abaratar los préstamos? La realidad es otra: las tasas siguen por las nubes. Descubrí los motivos que los bancos no quieren contar.
Mientras la inflación muestra una clara desaceleración, las familias argentinas siguen chocando contra tasas de préstamos que no ceden. El último informe del Banco Central revela números que invitan a preguntarse: ¿por qué el crédito personal sigue tan caro?
Según datos oficiales, la tasa nominal anual promedio para préstamos personales alcanzó el 63,82% el jueves pasado, aunque apenas dos días antes había superado el 69%. Este valor contrasta fuertemente con la inflación acumulada entre enero y julio, que fue del 19,3%, y también duplica el aumento de precios de los últimos 12 meses, que llegó al 33,8%.
¿Qué hay detrás de estas tasas elevadas?
En el sistema financiero mencionan varios factores. Uno de los más citados es el peso de los impuestos: cerca de un tercio de la tasa corresponde a tributos nacionales, provinciales o municipales, según los bancos. Pero hay más.
La política de encajes también juega en contra. Los bancos deben dejar una parte importante de los depósitos inmovilizada en el BCRA sin remuneración, mientras pagan tasas de plazos fijos que van del 21% al 29% nominal anual promedio.
La morosidad es otro punto crítico. En junio se registró la primera caída en la irregularidad total del sistema en 18 meses, pero en los préstamos a familias la proporción se mantuvo en el 12,8%, y en las líneas personales subió al 16,4%.
"La mora hace subir los riesgos porque hay mayor probabilidad de que alguien no pague", explicó Federico González Rouco, economista de Empiria. Y agregó: "Además, hay otro costo que es la previsión que los bancos tienen que hacer para cubrir la mora".
Claudio Caprarulo, de Analytica, coincidió: "Los encajes se mantienen elevados y el aumento en la mora también genera que haya más riesgo pensando hacia adelante".
¿Qué esperar en los próximos meses?
La incertidumbre es otro factor que mencionan en el sector. "Se necesitan varios años de hacer las cosas bien y tener estabilidad para ampliar el crédito a tasas bajas", afirmó una fuente del sistema financiero.
Además, se espera un escenario de mucha volatilidad durante la carrera electoral de 2027, por lo que los bancos no prevén un boom de crédito antes de las elecciones.
Caprarulo fue contundente: "La política monetaria, que incluye la participación del Tesoro, no da previsibilidad para pensar en prestar a familias a más de 12 meses". Para el analista, la tasa no parece tener perspectivas de un recorte profundo en los próximos meses.
"Si se replica un escenario similar al de 2025, sería más alcista. Una baja podría venir si el Gobierno modifica la política monetaria, por ejemplo, con una reducción de encajes", sostuvo.
Por su parte, González Rouco consideró que el costo del financiamiento podría bajar si la morosidad se estabiliza, pero reconoció que hoy el Gobierno prioriza reducir la volatilidad antes que abaratar el crédito.