Crepes de espinaca sin TACC: la receta que conquista a celíacos y amantes de lo saludable
Crepes sin TACC con espinaca y harina de arroz: una receta fácil, nutritiva y versátil para rellenos dulces o salados. ¿Te animás a probarlos?
¿Crepes sin gluten y con espinaca? Esta versión libre de TACC promete discos finos, flexibles y llenos de sabor. Ideales para rellenos salados o dulces, se convierten en el lienzo perfecto para cualquier comida.
Los crepes tradicionales, originarios de Francia, encontraron una nueva vida con harinas alternativas. En esta receta, la harina de arroz reemplaza a la de trigo, y la espinaca fresca aporta un color verde intenso y un extra de nutrientes. El resultado: masas livianas, fáciles de manipular y aptas para celíacos, siempre que los ingredientes estén certificados.
¿Qué necesitás?
Los ingredientes son simples: 2 huevos, medio atado de espinaca fresca, 1 taza de harina de arroz, 2 cucharadas de aceite de oliva, una pizca de nuez moscada, 1 taza de leche vegetal (o la que prefieras) y 1 cucharadita de sal marina.
Paso a paso: la clave está en el reposo
Primero, lavá bien las hojas de espinaca y sacá los tallos más gruesos. Colocá todo en la licuadora: espinaca, huevos, harina, aceite, nuez moscada, leche y sal. Procesá hasta obtener una mezcla homogénea y de color verde parejo.
Cubrí el recipiente y dejá reposar 30 minutos en la heladera. Ese descanso permite que la harina de arroz absorba los líquidos y evita que los crepes se rompan al cocinarlos.
Calentá una sartén antiadherente a fuego medio. Si está en buen estado, no hace falta aceite; aunque podés pincelar apenas si querés un dorado más parejo. Verté un cucharón de masa y mové la sartén en círculos para cubrir toda la base. Cuando aparezcan burbujas y los bordes se despeguen, dale vuelta con una espátula y cociná 30 segundos del otro lado. Repetí hasta terminar la masa.
Un lienzo para infinitas combinaciones
La versatilidad es el fuerte de estos crepes. Su sabor suave combina con vegetales grillados, espinaca salteada, champiñones, calabaza asada, berenjenas, quesos blandos, ricota, pollo desmenuzado o legumbres. Podés enrollarlos, doblarlos en cuartos o usarlos como canelones al horno con salsa blanca sin gluten, bechamel vegetal o salsa de tomate casera. También funcionan como base para platos más sofisticados, acompañados de hojas verdes y hierbas aromáticas.