Crespo suma un aparato que en un minuto revisa a seis conductores y cambia el operativo de alcoholemia
Un conductor sopla frente a la boquilla y en segundos el aparato le dice si tomó. El municipio de Crespo ya lo usa, pero lo que pasa después con ese resultado es lo que realmente cambia el operativo.
El Municipio de Crespo dio un paso más en la fiscalización del tránsito con la incorporación de un alómetro, un dispositivo que permite detectar en segundos si un conductor consumió alcohol. La novedad no reemplaza al alcoholímetro homologado, sino que se convierte en el primer filtro de los operativos para acelerar los controles.
Así lo confirmó el jefe de Tránsito y Guardia Urbana, Luciano Ríos, quien detalló a FM Estación Plus cómo funcionará el nuevo equipamiento en la calle.
Qué hace cada aparato y por qué no son lo mismo
La diferencia central entre ambos instrumentos es la precisión. El alómetro solo indica si hay presencia de alcohol en el aire espirado, sin medir la graduación. El alcoholímetro homologado, en cambio, determina la cantidad exacta de alcohol en sangre y es el que tiene validez para labrar el acta.
"Es un testeador rápido de alcohol", resumió Ríos. La prueba consiste en soplar frente a una boquilla y, en pocos segundos, el aparato arroja un resultado positivo o negativo.
Qué pasa si el alómetro marca positivo
Cuando el primer test da positivo, el conductor no queda eximido: debe someterse a una segunda medición con el alcoholímetro homologado. Para eso se lo traslada hasta el vehículo de control, donde se establece la graduación alcohólica.
Ese segundo resultado es el que permite confeccionar el acta y remitir la actuación al Juzgado de Faltas de Crespo, que definirá la sanción según la normativa vigente. Ríos aclaró que la graduación detectada incide directamente en el monto de la multa.
Más vehículos controlados en menos tiempo
La principal ventaja del alómetro es la velocidad. "En un minuto podés testear cinco o seis vehículos", ejemplificó el funcionario. Hasta ahora, hacer una medición completa con el alcoholímetro demandaba bastante más tiempo, lo que limitaba la cantidad de conductores alcanzados por operativo.
Con el nuevo esquema, el alómetro hace el primer filtro y el alcoholímetro se reserva únicamente para los casos positivos. El objetivo es agilizar los procedimientos y llegar a más vehículos sin generar demoras en la circulación.
Ríos precisó que el equipo es de la marca Dräger y que, al igual que el alcoholímetro que ya usa el municipio, requiere calibración y homologación anual.
Retención del vehículo y de la licencia: qué se puede aplicar
Ante una alcoholemia positiva confirmada con el alcoholímetro homologado, los inspectores labran el acta correspondiente. Además, según explicó Ríos, puede disponerse la retención preventiva del vehículo y de la licencia de conducir.
El jefe de Tránsito diferenció estas medidas de un secuestro y recordó que después interviene el Juzgado de Faltas. En situaciones específicas, como casos reiterados o siniestros con alcohol detectado, también pueden tomar intervención otras áreas municipales vinculadas a adicciones.
Controles aleatorios y capacitación para los inspectores
Los próximos operativos no tendrán puntos ni horarios fijos anunciados de antemano. Serán aleatorios, en distintos lugares y momentos de Crespo, y se coordinarán con personal policial.
"Queremos también concientizar", afirmó Ríos, quien remarcó que los procedimientos no apuntan solo a detectar infracciones, sino a promover conductas responsables al volante.
Si bien el manejo del alómetro es sencillo, la empresa proveedora enviará un capacitador para instruir al personal municipal en el uso de ambos equipos. Los inspectores ya tienen experiencia, porque los controles de alcoholemia son tarea habitual del área.
Ríos cerró con un recordatorio: rige el criterio de alcohol cero al conducir. "Todos sabemos lo que tenemos que hacer en la vía pública. El tema es ponerlo en práctica", concluyó.