Crimen en el barrio San Martín: el acusado de matar a Nahuelmilla seguirá detenido y la Justicia reveló detalles escalofriantes
La Justicia formalizó la investigación contra Leonel Sotomayor por el crimen de Nahuelmilla. ¿Qué dijeron los testigos y qué pruebas comprometen al acusado? Los detalles que estremecen al barrio San Martín.
Leonel Orlando Sotomayor, el hombre acusado de asesinar a balazos a José Luis Nahuelmilla, seguirá tras las rejas. La Justicia dispuso que permanezca detenido al menos cuatro meses mientras avanza la investigación por el homicidio ocurrido el domingo en el barrio San Martín. La fiscalía sostiene que el imputado disparó dos veces contra la víctima, incluso cuando esta ya estaba en el suelo.
¿Qué pasó el día del crimen?
El violento episodio se registró alrededor de las 13:40 en la intersección de Los Perales y Las Fresas. Personal de la Comisaría Séptima llegó al lugar tras un llamado que alertaba sobre un hombre herido de arma de fuego, aunque para entonces Nahuelmilla ya había sido trasladado al Hospital Regional. Allí, un familiar relató a los efectivos que, en medio de una pelea, “un pendejo sacó un fierro y le disparó”, aunque no pudo identificar al agresor en ese momento.
Mientras los policías preservaban la escena, observaron a Sotomayor a pocos metros haciendo señas para acercarse. Según la acusación, el hombre dijo espontáneamente que había sido él quien efectuó los disparos con una “tumbera”. Esa confesión comenzó a ser contrastada con los elementos secuestrados durante la investigación.
La secuencia según las cámaras de seguridad
Las imágenes incorporadas a la causa muestran a ambos hombres interactuando desde las 12:50 y registran que, cerca de las 13:40, la víctima realizaba gestos desafiantes invitando a pelear. Posteriormente se observa una persecución y los primeros disparos. Los investigadores sostienen que ambos se conocían desde la infancia y que una discusión derivó en la pelea fatal.
La hermana de la víctima declaró que intervino durante una primera confrontación frente a la vivienda del imputado al advertir que este intentaba buscar un arma. Logró separarlos y llevó a su hermano a su domicilio, pero minutos más tarde él volvió a salir. La mujer aseguró que luego vio a Sotomayor disparar contra Nahuelmilla, incluso cuando este ya estaba tendido en el suelo. Otro hermano, que presenció la primera discusión, escuchó las detonaciones y al salir encontró a José herido mientras era asistido por su hermana.
Las armas y la autopsia
Durante la inspección ocular no se hallaron proyectiles en la vía pública. Sin embargo, en el patio de una vivienda cercana al domicilio del imputado se secuestró un revólver calibre .32 con dos cartuchos percutados que no llegaron a detonar. Horas más tarde, en un allanamiento, la Policía incautó una tumbera, dos caños y proyectiles compatibles con ese tipo de arma, elementos que serán sometidos a pericias.
La autopsia determinó que Nahuelmilla presentaba dos heridas de arma de fuego: una en la pantorrilla y otra en el tórax. Esta última perforó un pulmón y provocó un shock hipovolémico que derivó en su muerte. Durante el examen forense también fue extraído el proyectil alojado en la espalda.
La defensa de Sotomayor: ¿legítima defensa?
Durante la audiencia, Sotomayor declaró y aseguró que actuó en legítima defensa. Relató que había compartido bebidas alcohólicas con Nahuelmilla y otras personas cuando comenzó una discusión. Según su versión, la víctima lo amenazó y permaneció durante más de media hora en las inmediaciones de la vivienda armado con un cuchillo, impidiéndole salir.
El imputado sostuvo que más tarde regresó para buscar una campera y volvió a cruzarse con Nahuelmilla, quien intentó apuñalarlo. En ese contexto, dijo haber extraído un revólver calibre .32 que llevaba en el bolsillo interno de la prenda y disparado primero hacia la pierna. También negó haber efectuado un segundo disparo cuando la víctima estaba caída y sostuvo que ese impacto se produjo mientras ambos corrían.
Por su parte, el defensor público Alejandro Varas no cuestionó la legalidad de la detención ni la calificación provisoria del hecho, aunque consideró excesivo el plazo de prisión preventiva solicitado por la Fiscalía. Destacó que su asistido se presentó espontáneamente ante la Policía y reconoció haber efectuado los disparos, por lo que pidió limitar la medida a un mes.
La decisión de la jueza
Finalmente, la jueza Daniela Arcuri hizo lugar parcialmente al planteo fiscal, declaró legal la detención, autorizó la apertura formal de la investigación y dispuso que Leonel Orlando Sotomayor continúe detenido con prisión preventiva durante cuatro meses mientras avanza la investigación. La fiscal Dagotto había solicitado seis meses, pero la magistrada consideró que cuatro eran suficientes.
Tras la audiencia, la fiscal general Verona Dagotto señaló que la expectativa de pena en caso de una eventual condena supera los 25 años de prisión y confirmó que la investigación continúa con el análisis de testimonios, registros fílmicos y las pericias sobre las armas de fuego secuestradas.