Crimen en Sapere: la Fiscalía no se rinde y buscará una condena más dura
¿Justicia o impunidad? La decisión del tribunal dejó a todos con dudas, pero la Fiscalía ya movió sus fichas para que la pena sea mucho más dura. Conocé los detalles.
La decisión del tribunal de Neuquén generó un fuerte revuelo judicial. Mariano Iuliano fue declarado responsable de homicidio con exceso de legítima defensa, pero la Fiscalía ya anticipó que peleará para que sea condenado por homicidio simple.
El caso tiene un solo protagonista: Néstor Alejandro Ibarra, quien murió tras recibir una puñalada que le atravesó el corazón y los pulmones. El hecho ocurrió en el barrio Sapere, en la capital neuquina, y ahora la disputa se centra en qué delito corresponde.
¿Qué dijo el tribunal?
El juez Juan Manuel Kees y las juezas Natalia Pelosso y Florencia Martini, tras tres jornadas de juicio, consideraron que existía una "duda razonable" sobre si Iuliano actuó en exceso de legítima defensa. Por eso, en un veredicto unánime, lo declararon responsable de ese delito, que tiene una pena mucho menor a la del homicidio simple.
La fiscal del caso, Lorena Juárez, y el asistente letrado Maximiliano Jávega, no están de acuerdo con esa decisión. Ya anunciaron que van a impugnar el fallo y pedirán que se lo condene por homicidio simple, que contempla una pena de 8 a 25 años de prisión. En cambio, por el exceso de legítima defensa, la escala va de 1 año y 6 meses a 12 años y 6 meses.
La noche del crimen
Según la reconstrucción del Ministerio Público Fiscal, todo sucedió el 21 de agosto de 2025, entre las 4:45 y las 5:10 de la madrugada, cerca de la costa del río Neuquén. Ibarra estaba con su expareja, una amiga de ella y otro hombre. Los cuatro salieron de una vivienda para comprar cigarrillos.
En ese momento, Iuliano, que estaba en su casa, vio pasar a Ibarra y lo llamó para que se acercara. La víctima fue hasta allí. Pero en lugar de una charla, lo que encontró fue una emboscada: el acusado le envolvió la cabeza y parte del torso con un nylon negro, impidiéndole defenderse o escapar.
Después, tomó un arma blanca de grandes dimensiones y le dio una única puñalada. El ataque fue tan violento que la herida le atravesó ambos pulmones y el corazón. Ibarra murió en el acto por un shock hipovolémico, es decir, una pérdida masiva de sangre.
Las contradicciones que favorecieron al acusado
Durante el juicio, los testimonios de los testigos presenciales tuvieron serias inconsistencias. Esas contradicciones fueron clave para que los jueces decidieran aplicar el principio de "in dubio pro reo": ante la duda, se interpreta a favor del imputado.
La defensa, por su parte, sostuvo que Iuliano actuó para repeler una agresión previa. El tribunal consideró que la fiscalía no pudo probar lo contrario, y por eso eligió la opción más beneficiosa para el acusado.
Ahora, la pelota está en cancha de la Fiscalía, que buscará revertir el fallo en una instancia superior. Mientras tanto, la familia de Ibarra espera justicia, y el barrio Sapere sigue conmocionado por un crimen que marcó a fuego a la comunidad.