Crisis del GNC en La Plata: los cupos se agotan en una hora y los trabajadores hacen filas de madrugada
¿Te quedaste sin GNC en La Plata? Los cupos se agotan en minutos y los trabajadores hacen filas de madrugada. Conocé qué estaciones siguen vendiendo y por qué la crisis no tiene fin.
La vuelta a la rutina tras el fin de semana volvió a exponer la fragilidad del suministro de GNC en La Plata. Este martes, con el tránsito habitual y el inicio de clases, las estaciones de servicio que aún tienen cupo para vender gas comprimido amanecieron con interminables filas de autos y conductores desesperados por cargar.
La restricción arrancó el viernes pasado, cuando el ingreso de una ola de frío disparó la demanda de gas para calefacción. En ese contexto, Camuzzi puso en marcha un plan de emergencia y limitó el suministro a las estaciones con contratos interrumpibles, dando prioridad al consumo domiciliario y a los hospitales.
El golpe lo sienten sobre todo los trabajadores que viven del volante: taxistas, remiseros, choferes de apps y repartidores. Pasar del GNC a la nafta implica multiplicar varias veces el costo diario de trabajar, un lujo que muchos no pueden pagar.
¿Cuántas estaciones siguen vendiendo GNC?
En la ciudad son apenas once las estaciones habilitadas para despachar GNC, todas con cupos limitados. La de avenida 32 y calle 6 es la que más volumen tiene: 4.000 metros cúbicos diarios. El resto, entre 1.000 y 2.000 metros cúbicos.
Los puntos habilitados están en avenida 131 y 60; avenida 31 y 67; Plaza España; 17 y 532; 120 y 526; 19 y 520; diagonal 74 entre 57 y 58; avenida 13 y 520; avenida 13 y 530; y diagonal 73 y boulevard 84.
¿Por qué se agotan tan rápido?
El problema es que esos cupos vuelan. Según los taxistas, los 2.000 metros cúbicos de algunas estaciones se consumen en apenas una hora cuando hay mucha demanda. “Los 2.000 metros que habilitan alcanzan para una hora y muchos se quedan sin cargar”, advirtió Juan Carlos Berón, titular del Sindicato Unión Conductores de Taxímetros de La Plata.
La situación se vuelve insostenible en días hábiles, cuando crecen los viajes y también la necesidad de combustible. Berón contó que algunos choferes directamente pasan la noche haciendo fila para asegurarse una carga al día siguiente. Una postal que refleja la desesperación de un sector que depende de poder salir a trabajar para llevar el pan a su casa.
Los trabajadores reclaman que se les garantice prioridad a quienes usan el vehículo como herramienta de trabajo y denuncian que no se cumple una ordenanza que prevé una boca de expendio exclusiva para ellos.
El fin de semana dio una tregua por la menor circulación, pero este martes la demanda volvió a poner a prueba el sistema. Por ahora, no hay fecha para la normalización. Mientras el frío siga apretando y el consumo residencial se mantenga alto, la prioridad seguirá siendo abastecer los hogares y los servicios esenciales.