Crisis en La Quiaca: un solo traumatólogo para 20.000 personas y neonatología que no funciona
¿Sabías que en La Quiaca hay un solo traumatólogo para más de 20.000 personas? La neonatología no funciona y las derivaciones tardan horas. Conocé los detalles de una crisis que no da tregua.
La Quiaca vive una emergencia sanitaria silenciosa que lleva décadas sin resolverse. Concejales y profesionales de la salud denuncian un colapso estructural en el Hospital Jorge Uro, donde la falta de médicos, la inactividad del servicio de neonatología y las derivaciones que tardan más de cuatro horas ponen en riesgo a toda la población.
El reclamo no es nuevo, pero ahora cobra fuerza con datos concretos: apenas un traumatólogo y tres psicólogos para atender a más de 20.000 habitantes. Así lo expusieron profesionales que aseguran que el "Plan Estratégico de Salud" desmanteló la atención primaria en la ciudad fronteriza.
¿Qué denuncian los concejales?
La concejal Marcela López dialogó con Radio 2 y fue contundente: el principal problema es la escasez crónica de personal médico con permanencia en la ciudad. La falta de incentivos y de condiciones para radicar profesionales en la zona de frontera genera vacíos asistenciales que se sienten todos los días.
Según López, los puestos de salud en localidades como Abrapampa y parajes rurales sufren cierres temporales o se quedan sin personal durante los fines de semana y hasta en días hábiles. La atención primaria, que debería ser la puerta de entrada al sistema, está prácticamente desmantelada.
Neonatología: un servicio que no da respuestas
Uno de los puntos más críticos es el servicio de neonatología. Funciona con severas limitaciones o directamente se encuentra inactivo de forma recurrente. Cuando hay una situación de alta complejidad, los bebés y sus familias deben ser derivados a San Salvador de Jujuy, con todo lo que eso implica.
Y acá aparece otro drama: una ambulancia tarda más de cuatro horas en cubrir el trayecto entre La Quiaca y la capital provincial. La distancia geográfica y la precariedad del transporte agravan los cuadros de urgencia médica, convirtiendo cada derivación en una odisea.
El costo oculto para los pacientes
Los pacientes sin cobertura médica o los adultos mayores que dependen de PAMI deben afrontar gastos elevados en pasajes y estadías temporales en la capital para acceder a turnos o tratamientos especializados. Y como si fuera poco, los trámites se ven obstaculizados por fallas en la articulación de turnos telefónicos.
Mientras tanto, las autoridades municipales parecen estar en otra sintonía. La agenda oficial se enfoca en gestiones protocolares e iniciativas de alcance nacional, pero las demandas básicas en salud, educación y contención social siguen postergadas. La crisis sanitaria en La Quiaca no es un problema nuevo, pero cada día que pasa sin solución, se cobra una factura más cara.