Crisis en Salvador Mazza: el intendente denuncia que los delincuentes lo tienen en la mira
El intendente de Salvador Mazza denuncia una ola de inseguridad tras el robo de su camioneta. ¿Qué más reveló sobre la Policía y la Justicia?
El intendente de Salvador Mazza, Gustavo Subelza, volvió a ser blanco de la delincuencia. Esta vez, su camioneta Toyota Hilux fue robada en un lavadero de la avenida 9 de Julio, y el vehículo ya habría cruzado la frontera con Bolivia. Pero el hecho destapó una ola de inseguridad que azota al municipio salteño.
El robo no fue un caso aislado. Según el propio Subelza, los delincuentes actúan con total impunidad: quemaron un comercio de su propiedad a metros de una dependencia policial y robaron su camioneta a solo dos cuadras. "Si a una cuadra de la Policía quemaron un local y a dos cuadras robaron una camioneta, ¿qué le queda a la gente?", cuestionó el jefe comunal en diálogo con InfoPocitos.
¿Hacia dónde escaparon los ladrones?
La investigación busca determinar la ruta de escape. Los delincuentes armados trasladaron la Toyota Hilux hacia la zona de El Sauzal, y luego se registró su presencia en la localidad boliviana de Yacuiba. El paso fronterizo se convirtió en un punto crítico para la fuga de vehículos robados.
Pero el problema no termina ahí. En el municipio fronterizo, los robos a mano armada y la sustracción de cables son moneda corriente. Los cables del sector del monolito a Fernanda Ruiz fueron robados 16 veces. "Nos están fundiendo; nosotros no sabemos de dónde sacar plata para volver a comprar", afirmó Subelza, visiblemente preocupado por el impacto económico.
Críticas a la Policía y la Justicia
El intendente también apuntó contra las fuerzas de seguridad. Pidió más personal y más patrullas en los barrios, y denunció irregularidades: "Hay comisarios que el jueves se van y vuelven el lunes", aseguró. Además, cuestionó a la Justicia por liberar a los detenidos: "Hay un fiscal donde entran y al otro día salen, y el que sale va y le toca la puerta al que le robó", denunció sobre las intimidaciones que sufren las víctimas.
La situación en Salvador Mazza es límite. Mientras la investigación avanza, los vecinos viven con miedo y el intendente pide respuestas urgentes.