Crisis textil en Rosario: cerraron 50 empresas y se perdieron más de 20 mil empleos en dos años
Más de 20 mil empleos perdidos, 50 empresas cerradas y un 60% de informalidad: ¿qué pasó con la industria textil en Rosario? Los detalles de una crisis que no da tregua.
La industria textil rosarina atraviesa su peor momento en décadas. Ya cerraron 50 empresas y se perdieron más de 20 mil empleos formales en dos años y medio, según advirtió el presidente de la Cámara Industrial de la Indumentaria Rosario, Mario Giambattistelli, durante una exposición en la Cámara de Diputados nacional.
En diálogo con De boca en boca (Radio 2), el dirigente calificó la situación como “catastrófica”. A nivel nacional, el sector perdió más de 100 mil puestos de trabajo y registró la quiebra de 754 empresas desde 2023.
¿Qué pasa en Rosario?
En la ciudad, el impacto es devastador: cerraron aproximadamente 300 comercios del rubro indumentaria. “El resto de los que están trabajando o que están inscritos se han reconvertido en importadores”, explicó Giambattistelli. Las firmas operan al 25 por ciento de su producción activa, con un 70 por ciento de capacidad ociosa.
Además, el empleo no registrado alcanza el 60 por ciento, lo que implica la pérdida de casi 50 mil puestos informales. “Prácticamente desaparece la informalidad” si las empresas no logran sostenerse, sentenció.
Competencia desleal y contrabando
Los empresarios denuncian que la apertura de importaciones y el ingreso de mercadería extranjera sin controles agravan la crisis. Giambattistelli señaló que están ingresando decenas de camiones de contrabando por el norte del país y que la llegada de ropa usada mediante envíos privados creció más de un 118 por ciento en el primer trimestre.
Plataformas como Temu o Shein, que fabrican prendas en países con condiciones de mano de obra extrema, son señaladas como competencia imposible de igualar en costos. Incluso firmas tradicionales como La Favorita estarían en vías de quedar en manos de capitales extranjeros.
La asfixia impositiva
Más allá de la competencia externa, el referente textil subrayó que el problema de fondo es el esquema tributario: “El 50,3 por ciento de los costos de una prenda se va en impuestos” nacionales, provinciales y municipales. Esto deja una rentabilidad de apenas el 4,8 por ciento, un margen que ya ni siquiera existe en el actual escenario de recesión, obligando a muchos a vender a pérdida.
Consultado sobre posibles alternativas como ferias sin intermediarios, Giambattistelli concluyó que las salidas individuales no resuelven el problema de base ante la escalada de alquileres y tarifas.
