Crisis y salud mental en Misiones: la estrategia provincial para sostener una demanda que desborda
La crisis económica empuja a los misioneros al sistema público de salud mental. ¿Cómo planea la provincia contener la demanda con recursos limitados? Los detalles de una estrategia que apuesta a la capacitación municipal.
La crisis económica empuja a cada vez más misioneros a dejar las consultas privadas y volcarse al sistema público de salud mental. Frente a este escenario, la provincia redobla la apuesta con una estrategia de optimización de recursos y capacitación municipal. Natalia Falcone, coordinadora provincial de Prevención del Suicidio, revela los ejes de un plan que busca contener una problemática en alza.
El tema de la salud mental ganó protagonismo en la agenda pública después de que declaraciones a nivel nacional encendieran las alarmas sobre un incremento de casos. En Misiones, los equipos del área trabajan a contrarreloj para absorber una demanda que se trasladó en masa al sector estatal, ante la imposibilidad de muchas familias de afrontar tratamientos privados.
Falcone explicó que el fenómeno viene en aumento desde hace dos décadas, tanto a nivel mundial como regional. En ese contexto, destacó la decisión política del gobierno provincial de darle prioridad al tema: “El gobernador en el año 2024 decide poner el tema en agenda y darle una atención especial y un tratamiento prioritario, por eso se crea la comisión”.
¿Qué hay detrás de las estadísticas?
Respecto a los datos que circularon recientemente en el país sobre un incremento del 30% en los suicidios, la funcionaria se mostró prudente y advirtió sobre el efecto que pueden tener estas cifras en la población: “Muchas veces los números lo que generan es una sobrepreocupación, una sobrealarma que no ayuda a lo que es la prevención”. Para ella, el foco debe estar en las herramientas de contención y en derribar los mitos que impiden pedir ayuda a tiempo.
El doble filo de la crisis económica
La situación actual golpea dos veces: por un lado, aleja a los ciudadanos de los consultorios privados; por el otro, limita al Estado para incorporar nuevos profesionales. Falcone reconoció esta encrucijada que afecta directamente a los efectores de salud en las localidades más alejadas de Posadas.
“El problema económico lo que limita es el acceso al sector privado, entonces cada vez más personas se vuelcan a la atención pública y el sistema se tiene que renovar”. Según detalló, la brecha de cobertura se siente con mayor fuerza fuera de la capital, donde radicar especialistas resulta más complejo.
La salida elegida fue la descentralización de la primera asistencia. “Estamos tratando de dar respuesta con lo que hay y optimizar sobre todo los recursos, capacitar a las personas que trabajan en el área social de las distintas municipalidades para que estén preparadas para hacer la primera escucha”, remarcó la coordinadora.
La soledad de los jóvenes, un factor clave
En cuanto a las causas que afectan a los más jóvenes, Falcone descartó que exista un único disparador, pero recordó un dato contundente de un informe de UNICEF: “los jóvenes manifestaban que sentían que estaban solos, que había pocos referentes adultos”. En ese sentido, interpeló a las familias, las escuelas y la comunidad para que asuman un rol activo de acompañamiento.
Otra de las tareas del área es contener a las familias que atraviesan un intento de suicidio o una pérdida. La especialista insistió en la necesidad de eliminar prejuicios que revictimizan: “Hay un montón de mitos como pensar que la persona que tiene un intento lo que quiere es llamar la atención, entonces se la culpabiliza, se la juzga”.
Finalmente, vinculó la falta de perspectivas con el estado emocional de la población. “Uno de los factores de riesgo asociados al suicidio más importante es la desesperanza. Cuando una persona vive con desesperanza y siente que no puede desarrollarse, eso empieza a pesar y empieza a armar este pensamiento de que la salida puede ser que no hay salida”, concluyó Falcone.