Cristiano Ronaldo se cansó de las promesas rotas y Portugal le aplicó un castigo
Cristiano Ronaldo se cansó de las promesas rotas en la concentración de Portugal y tomó una decisión que la federación no pasó por alto. La sanción provisoria ya está en marcha, pero lo que reveló el propio CR7 sobre el vestuario lo cambia todo. ¿Qué fue lo que pasó realmente?
La bomba explotó en plena fecha FIFA: Cristiano Ronaldo abandonó la concentración de Portugal y la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) reaccionó con una sanción provisoria. El conflicto interno con el entrenador Jorge Jesús fue el detonante de un episodio que tiene al mundo del fútbol en vilo.
El medio luso O Jogo fue el primero en informar sobre la medida, amparándose en el artículo 160 (apartado 2) del Reglamento Disciplinario de la federación, que contempla esta pena para casos de ausencia o abandono.
Hasta ahora no hay comunicado oficial de la FPF, por lo que resta saber cuál será la sanción definitiva. Pero la norma es clara: como mínimo, el jugador del Al-Nassr debería ser apartado de la Selección de Portugal por un mes.
¿Qué dice el reglamento?
"Se enfrenta a una suspensión de entre uno y seis meses, además de una multa de entre 510 y 1020 euros", afirmó O Jogo, citando las posibles consecuencias para el astro portugués.
Este panorama deja en claro que, aunque CR7 solucione su conflicto interno y tenga la intención de regresar, por lo menos en la próxima fecha FIFA no podrá estar. Sin embargo, para que la pena sea contemplada, primero se deberá confirmar que la decisión del delantero fue un acto voluntario. En caso de encontrar pruebas que demuestren lo contrario, Cristiano no recibiría ningún castigo.

La versión de Cristiano Ronaldo
La decisión de abandonar la concentración en plena fecha FIFA tomó por sorpresa a todo el mundo del fútbol. Pero, según contó el propio jugador en un comunicado, el responsable de su ausencia fue el técnico Jorge Jesús.
Todo comenzó cuando se enteró de que iba a ser suplente ante Dinamarca, luego de haber estado en el banco ante Noruega. En ese momento, el DT le habría explicado que jugaría el primer y el último partido de la convocatoria y que tendría entre tres y cuatro cambios por encuentro para cuidar su estado físico.
Incluso le había propuesto que no viajara a Noruega y Dinamarca y que permaneciera en Portugal hasta reincorporarse para el siguiente compromiso. Sin embargo, Ronaldo rechazó esa posibilidad porque consideró que no era un buen ejemplo para el resto del plantel.
El conflicto aumentó el día del partido ante Noruega. Ronaldo contó que, durante el almuerzo, un asistente le comunicó que el entrenador quería hablar con él y le preguntó si estaba dispuesto a jugar 30 minutos. Aunque esa participación no estaba contemplada en su plan de recuperación, aceptó la propuesta.
Sin embargo, el portugués aseguró que finalmente nunca ingresó al campo de juego. "Calenté desde el descanso, vi pasar los minutos y no me llamaron. El entrenador había roto su palabra", sostuvo en el comunicado.

El acuerdo que nunca se cumplió
Después de ese episodio, Ronaldo mantuvo una reunión con el entrenador y con Simão Coutinho, director deportivo del Al Nassr, quien había seguido las conversaciones previas. El delantero afirmó que llegaron a un acuerdo para cerrar el conflicto: el técnico debía explicar públicamente que había sido él quien propuso el plan y reconocer que había sido un error hacer calentar al futbolista para finalmente no utilizarlo.
Pero, según la versión del futbolista, eso tampoco ocurrió. El portugués aseguró que durante la conferencia de prensa el entrenador tuvo una actitud completamente diferente a la que había mostrado en privado y que percibió "expresiones y agresividad" que consideró injustificadas.
Por eso decidió abandonar el campo de entrenamiento antes de que pudiera producirse una nueva promesa incumplida.