Cristina y Máximo Kirchner, al banquillo: el giro de Casación que los pone frente a frente en un mismo juicio
¿Qué buscaba evitar la defensa de Cristina y Máximo Kirchner con la separación de las causas? La decisión de Casación dejó al descubierto el riesgo que la fiscalía quería conjurar y que ahora define el juicio.
La Cámara de Casación tomó una decisión que cambia el escenario procesal para la expresidenta Cristina Kirchner y su hijo, el diputado nacional Máximo Kirchner: unificó las causas Hotesur y Los Sauces, que ahora serán juzgadas en un mismo juicio. El debate oral arranca este viernes en los tribunales de Comodoro Py.
En el banquillo estarán 19 acusados. Entre ellos, la dos veces presidenta y el legislador bonaerense, junto a empresarios y otros nombres del entramado societario que la fiscalía reconstruyó durante años.
Qué delitos les imputan
Según la acusación, los expedientes describen un esquema para canalizar fondos de origen ilícito hacia el patrimonio familiar a través de sociedades hoteleras e inmobiliarias. Los delitos que se les atribuyen, según el tramo, son asociación ilícita y lavado de activos.
La decisión de Casación respaldó el planteo del fiscal Mario Villar, que había pedido que ambos expedientes se debatieran juntos por considerar que estaban en condiciones de ser tratados en una sola discusión.
“El desdoblamiento condiciona sin intervención fiscal el alcance con que podrá sostener cada una de sus acusaciones y conlleva el riesgo de valoraciones fragmentadas, pronunciamientos contradictorios y cosa juzgada parcial”, sostuvo Villar al apelar.
En concreto, la fiscalía advirtió que separar las causas podía debilitar la acusación: si un imputado resultaba absuelto en una, automáticamente quedaría sin delitos en la otra, porque la acusación sostiene que se trató de un mismo circuito de desvío de fondos.
Para Villar, dividir los expedientes también generaba una contradicción estructural para los jueces, obligados a pronunciarse primero en Los Sauces sobre pruebas indivisibles y comunes a Hotesur. Eso “condicionaría el segundo fallo a partir de una base probatoria parcial, propiciaría pronunciamientos incompatibles y generaría el peligro concreto de que las defensas opongan excepciones de cosa juzgada”, agregó.
El fiscal profundizó además que analizar los hechos de una sola vez permite reconstruir con mayor nitidez cómo se habrían utilizado ambas empresas para desviar fondos.
Los abogados de Cristina y Máximo Kirchner habían presentado recursos en los últimos días para que las causas se trataran por separado y para que sus clientes no tuvieran que asistir de manera presencial. Este último pedido aún espera resolución.
Quiénes se sientan en el banquillo
De acuerdo con los requerimientos de elevación a juicio, la expresidenta está acusada como jefa de una asociación ilícita y por lavado de activos en el tramo de Los Sauces. A su hijo Máximo se le atribuye el rol de organizador de esa asociación, además del lavado de dinero.
En el expediente de Hotesur, en cambio, a ambos se les imputa principalmente el delito de lavado de activos, sin reiterar la asociación ilícita para evitar un doble juzgamiento por el mismo hecho.
Entre los principales imputados también figuran el empresario Lázaro Báez, a quien se le atribuye haber actuado como organizador de la asociación ilícita y por lavado de activos en ambos expedientes, y su hijo Martín Báez. Completan el núcleo más visible Cristóbal López y Fabián De Sousa, titulares del Grupo Indalo, acusados de asociación ilícita y lavado principalmente por los pagos realizados en Los Sauces a través de sociedades como Inversora M&S y Álcalis de la Patagonia.
En Hotesur, la empresa central es Valle Mitre, firma vinculada a Báez que, según la acusación, pagó más de 28 millones de pesos a Hotesur entre 2008 y 2015 por habitaciones y servicios del Alto Calafate y de Las Dunas que, para los fiscales, no se correspondían con un uso real.
También están imputados Romina de los Ángeles Mercado, sobrina de la expresidenta, y su esposo Patricio Pereyra Arandia; Osvaldo “Bochi” Sanfelice, administrador del entramado; el contador Víctor Manzanares; y el escribano Ricardo Albornoz.
La lista se completa con Julio Mendoza, César Andrés, Adrián Berni, Emilio Martín, Óscar Leiva, Edith Gelves, Martín Jacobs y Alejandro Ruiz, a quienes se les atribuyen distintos grados de participación en las operaciones societarias y financieras. Florencia Kirchner quedó afuera del proceso tras un sobreseimiento firme de la Cámara de Casación.
Los números que sostiene la fiscalía
El escrito acusatorio afirma que, en Los Sauces, la sociedad facturó casi 26 millones de pesos entre 2009 y 2016 en alquileres a empresas de Báez y del Grupo Indalo —cerca del 88 % de su facturación—. En Hotesur, en tanto, los pagos de Valle Mitre habrían servido para incorporar al patrimonio familiar fondos provenientes de adjudicaciones de obra pública.
Qué penas podrían recibir
El juicio unificado tendrá como eje los delitos de asociación ilícita y lavado de activos.
El artículo 210 del Código Penal sanciona el solo hecho de integrar una asociación o banda de tres o más personas destinada a cometer delitos, con independencia de que esos hechos se concreten. Para un miembro, la pena va de tres a 10 años de prisión o reclusión. Para el jefe u organizador, el mínimo sube a cinco años, aunque el máximo se mantiene en 10.
En Los Sauces, la fiscalía atribuye el rol de jefa a Cristina Kirchner y el de organizador a su hijo Máximo y a Lázaro Báez. En Hotesur, la asociación ilícita no se reitera para los principales acusados, a fin de evitar un doble juzgamiento por el mismo hecho.
El lavado de activos, tipificado en el artículo 303, castiga a quien convierte, transfiere, administra, vende o pone en circulación bienes provenientes de un ilícito penal para darles apariencia de origen lícito, siempre que el monto supere el umbral legal vigente. La pena básica es de tres a 10 años de prisión, más una multa de entre dos y 10 veces el valor de la operación.
Cuando una misma persona está imputada por ambos delitos, rige el régimen de concurso real del artículo 55: el tribunal no suma automáticamente las penas máximas, sino que impone una sola tomando la del delito más grave y sumándole una parte de la otra.