Cristina y Máximo Kirchner, por primera vez juntos en el banquillo: tres minutos en cámara, papeles y un cigarrillo
La causa Hotesur-Los Sauces arrancó con Cristina y Máximo Kirchner conectados por separado: tres minutos de cámara, papeles y un cigarrillo. Lo que se define en el juicio puede cambiar el futuro político y patrimonial de la familia, pero el desenlace todavía es una incógnita.
La causa Hotesur-Los Sauces tuvo este viernes su primera jornada de juicio oral y, por primera vez, Cristina Kirchner y su hijo Máximo compartieron el banquillo virtual. La transmisión oficial los mostró a cada uno por separado, desde sus respectivos domicilios, durante apenas tres minutos.
La expresidenta, en su casa de San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria, leía papeles y los iba pasando. Su hijo, el diputado Máximo Kirchner, fumaba un cigarrillo. La imagen se cortó pasadas las 10:30, después de que se acreditara que todos los imputados estaban siguiendo la lectura de la acusación.
La virtualidad se impuso en Comodoro Py
La audiencia comenzó a las 10 en los tribunales de Comodoro Py. Se esperaba más público en la sala porque se unificaron las causas Hotesur y Los Sauces, pero el tribunal optó por la modalidad remota. Su presidente, José Michilini, habló de una “excepcionalidad” para justificar la decisión.
La lectura de los cargos insumió dos horas y media y solo se leyó una versión resumida de las 280 páginas previstas. La lista de acusados arrancó con Cristina Kirchner, siguió con Lázaro Báez —que tuvo problemas de conexión— y continuó con Máximo Kirchner. Luego se detalló la acusación de los fiscales.
Quiénes estaban en la sala y quiénes en pantalla
En la pantalla dividida aparecieron, además de los Kirchner, Cristóbal López, Fabián de Sousa, Lázaro Báez y su hijo Martín Báez. López y De Sousa miraban hacia abajo. Báez se conectó desde la cárcel donde está detenido, una vez resueltos los inconvenientes técnicos.
El único imputado presente físicamente en el auditorio fue Víctor Manzanares, el histórico contador de los Kirchner, que llegó cinco minutos antes de las 10. Manzanares declaró como arrepentido en la causa de los cuadernos de las coimas. El abogado de Cristina, Carlos Beraldi, ocupó la primera fila.
Qué se investiga en Hotesur y Los Sauces
Las causas investigan si existió una asociación ilícita entre funcionarios y empresarios que habrían inyectado dinero de origen estatal o de beneficios impositivos en empresas de la familia Kirchner. En Hotesur, la acusación apunta a las empresas de Báez que reservaban habitaciones en los hoteles Alto Calafate y Las Dunas, supuestamente sin usarlas. Según los investigadores, por esa vía los Kirchner recibieron más de $28 millones entre 2008 y 2015.
En Los Sauces se indaga la relación entre las compañías de Báez y del Grupo Indalo —de Cristóbal López y Fabián de Sousa— con alquileres de propiedades de la familia Kirchner. La fiscalía sostiene que ese dinero tenía origen ilícito. Para el caso de Báez, el delito precedente sería el fraude probado en la causa Vialidad: según un peritaje de 2021, en 21 oportunidades el empresario transfirió a los Kirchner fondos que el mismo día había cobrado por contratos de obra pública.
En el caso de López, el supuesto delito precedente del presunto lavado estaría vinculado con la retención de $8000 millones del impuesto a los combustibles líquidos a través de Oil Combustibles. Tanto él como De Sousa fueron absueltos en esa causa, fallo que está en revisión en la Corte Suprema. Ricardo Echegaray, jefe de la AFIP durante el kirchnerismo, fue condenado por esos hechos.