Cristo Redentor reabrió y la espera en la cordillera ya supera las 5 horas
Se esperaba que la reapertura del paso destrabara el cruce, pero las colas superaron el kilómetro y la espera ya se mide en horas. El detalle que complica a los que tienen que viajar este viernes.
La habilitación del paso Cristo Redentor este viernes a las 8 no trajo el alivio que muchos esperaban: las filas de vehículos se estiraron por más de un kilómetro y los trámites fronterizos demandan al menos cinco horas, tanto del lado argentino como chileno.
El corredor había permanecido cerrado y su reapertura para todo tipo de rodados —particulares, colectivos de larga distancia y transporte de cargas— derivó en una acumulación de tránsito que se siente en ambos extremos de la frontera.
Horcones y Uspallata, con colas que no se mueven
En el complejo argentino de Horcones, las esperas para completar los trámites de ingreso se extendieron durante toda la tarde del viernes, con vehículos alineados a lo largo de más de mil metros.
El embotellamiento también se trasladó a Uspallata, donde numerosos rodados se concentraron en la estación de servicio YPF a la espera de que se habilite la barrera de contención.
El lado chileno, con la misma postal
El Paso Internacional Los Libertadores mostró un panorama casi idéntico: varias horas de demora para realizar los trámites aduaneros del lado trasandino.
Desde la Coordinación explicaron que la congestión respondió a la acumulación de vehículos que buscaban cruzar hacia Chile o llegar a la Argentina aprovechando las buenas condiciones del tiempo. "La situación se debió a la acumulación de vehículos particulares, colectivos de larga distancia y transporte de cargas que buscaban cruzar hacia Chile y venir a la Argentina aprovechando el buen tiempo", señalaron.
Recomendaciones para quienes tienen que cruzar
Ante el panorama, las autoridades pidieron a los conductores transitar con extrema precaución sobre la Ruta 7 y prever el abastecimiento de combustible antes de emprender el viaje.
También recomendaron llevar abrigo, comida y provisiones de agua suficientes para afrontar las demoras en la cordillera.
El funcionamiento del corredor fronterizo, recordaron, sigue sujeto a las condiciones meteorológicas, por lo que la situación podría modificarse según cómo evolucione el clima en la alta montaña.