Críticas al gasto público: ¿Por qué Tucumán invierte menos en educación que otras provincias?
Un dirigente opositor reveló las alarmantes diferencias en el gasto público entre Tucumán y otras provincias. ¿A dónde va realmente el dinero de los tucumanos y por qué los servicios esenciales quedan relegados?
Lisandro Catalán, presidente de La Libertad Avanza en Tucumán, encendió la polémica al denunciar que las prioridades del gasto público provincial están “invertidas”. Según el dirigente, se privilegia el sostenimiento de la clase política por sobre servicios esenciales como la educación, un desbalance que explicaría la pérdida de liderazgo regional.
Durante su intervención, Catalán fue contundente al plantear que el debate debe centrarse en las necesidades reales de la gente. “Cuando uno habla del gasto político, hay un menú que se tiene que ir seleccionando y definiendo qué es lo que realmente necesitan los tucumanos”, afirmó, cuestionando la estructura actual de asignación de recursos.
Un contraste que preocupa: Tucumán vs. Mendoza
Para respaldar su crítica, el referente opositor presentó un análisis comparativo con la provincia de Mendoza, enfocado en la inversión educativa del año 2024. Los números revelan una brecha significativa: mientras Tucumán destinó apenas un 17% de su presupuesto a educación, Mendoza alcanzó el 31%.
“Ahí ya se ve claramente cuáles son las prioridades de una provincia y de la otra”, señaló Catalán. Para él, esta diferencia presupuestaria no es un dato menor, sino un factor clave que impacta directamente en el desarrollo y las oportunidades de los ciudadanos de cada región.
El alto costo de los legisladores tucumanos
Uno de los puntos más polémicos de su exposición fue el costo del Poder Legislativo. Tras actualizar las cifras presupuestarias, Catalán indicó que cada legislador mendocino representa un gasto aproximado de 650 millones de pesos.
En marcado contraste, en Tucumán esa cifra se dispara hasta los 2.750 millones de pesos por cada representante. El dirigente libertario sostiene que este exceso de gasto político no es inocuo, sino que se paga con peores servicios públicos y un estancamiento en los indicadores socioeconómicos provinciales.
Rechazo a culpar a la Nación
Finalmente, Catalán salió al cruce de los argumentos oficiales que suelen atribuir las tensiones financieras provinciales a los recortes del Gobierno nacional. Advirtió que Tucumán enfrenta dificultades incluso para cumplir con el pago de salarios a fin de mes debido, principalmente, a su propia ineficiencia administrativa.
“No es que no hay recursos o que la culpa es de la Nación. Tenemos que hacer nuestro trabajo y terminar de una vez con el gasto político”, concluyó el dirigente, instando a una reforma profunda en la administración del erario público para reorientar los fondos hacia donde más se necesitan.