Cruzaron el estrecho de Ormuz: las monoboyas de VMOS ya navegan hacia Río Negro y YPF respira
Las monoboyas de VMOS superaron el estrecho de Ormuz y ya navegan hacia Río Negro. ¿Llegarán a tiempo para sostener el cronograma de exportación? Los detalles que YPF no contó.
La espera terminó. Las dos monoboyas que YPF necesita para exportar crudo desde Río Negro lograron superar el estrecho de Ormuz, el paso marítimo que tenía en vilo al proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) por el conflicto en Medio Oriente. El anuncio lo hizo el propio Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, quien confirmó que las estructuras llegarán a Punta Colorada a fines de octubre.
“Quiero compartirles una buena noticia”, escribió Marín en sus redes sociales. Según su mensaje, las monoboyas ya dejaron atrás el tramo más crítico del traslado y avanzan rumbo a la costa rionegrina, donde quedarán ancladas a 7 kilómetros de la playa, sobre 40 metros de profundidad.
¿Por qué era tan riesgoso el cruce?
El estrecho de Ormuz, entre Irán y Omán, no es un simple canal marítimo. Por ahí circula alrededor de una quinta parte del petróleo y el GNL que se comercia en el mundo. Desde la escalada del conflicto en Medio Oriente a comienzos de año, la zona se volvió un polvorín, y las monoboyas fabricadas en Emiratos Árabes Unidos por la firma neerlandesa Bluewater tenían como única salida al mar abierto ese mismo paso.
En junio, durante la Conferencia Anual de Arpel, Marín había admitido que ese tramo era “el cuello de botella” del proyecto. Incluso llegó a advertir que si el conflicto se extendía más allá de septiembre, VMOS iba a tener “un problema”.
La compañía no se quedó de brazos cruzados: evaluó un plan B que consistía en comprar una monoboya adicional, ya operativa en otra región, para no depender exclusivamente del tránsito por Ormuz. Pero finalmente no hizo falta activarlo.
La fecha límite que marcó el calendario
El propio Marín había fijado el 19 de septiembre como fecha límite para que las monoboyas salieran de Medio Oriente sin correr el cronograma del primer embarque de crudo, previsto para comienzos de 2027. El cruce confirmado esta semana llegó dentro de ese margen, lo que descomprime la tensión en el consorcio.
Las monoboyas, también conocidas como sistemas SPM (Single Point Mooring) o CALM (Catenary Anchor Leg Mooring), son estructuras flotantes ancladas al lecho marino. Funcionan como un punto de conexión entre el oleoducto submarino y los buques petroleros, lo que permite cargar crudo en altamar sin necesidad de puertos convencionales ni muelles fijos. El sistema está pensado para operar con los buques VLCC (Very Large Crude Carrier), los más grandes de la industria.
¿Qué trabajos ya se hicieron en el Golfo San Matías?
Mientras las monoboyas cruzaban el océano, YPF y el consorcio VMOS avanzaban con los preparativos en el lecho marino del Golfo San Matías. Entre mayo y junio, los buques noruegos Skandi Hera y Skandi Patagonia, de la empresa DOF Group, fondearon las anclas y cadenas que sostendrán las estructuras. Cada ancla pesa unas 42 toneladas y cada cadena, de 400 metros de longitud, ronda las 70 toneladas.
El cruce de Ormuz no cierra el proyecto, pero destraba uno de sus tramos más sensibles. VMOS es el oleoducto de 437 kilómetros que conecta Allen, en Río Negro, con la terminal de Punta Colorada. La traza terrestre ya está completa, y también se construyen seis tanques de almacenamiento de 120.000 metros cúbicos cada uno. Sin las monoboyas instaladas y operativas, toda esa obra no tendría forma de convertirse en exportación.
El cronograma de YPF prevé el cierre de las obras en la cabecera de bombeo de Allen para el 31 de octubre, en la misma ventana en la que se espera la llegada de las monoboyas. La primera exportación de crudo por Punta Colorada sigue proyectada para las primeras semanas de 2027, con una capacidad inicial de entre 180.000 y 190.000 barriles diarios, que escalaría hasta los 550.000 barriles diarios (con potencial de 700.000) hacia la segunda mitad de ese año.