Cruzó con el semáforo en rojo y el golpe le dejó una marca que la justicia no perdonó
El cruce de dos calles de Frías se convirtió en escenario de un choque que terminó con una joven en el hospital y una medida que muchos no esperaban. Lo que resolvió la justicia sobre la motociclista cambia el mensaje para todos los que andan en dos ruedas.
Una motociclista de 18 años protagonizó un violento choque en el cruce de las calles Entre Ríos y San Martín de Frías, alrededor de la 1.30 de ayer. La joven circulaba sin casco y, según el relato del otro conductor, habría cruzado el semáforo en rojo a alta velocidad. El impacto la hizo salir despedida y caer sobre el pavimento.
El auto involucrado era un Renault Logan conducido por Diego Sebastián Corbalán, de 49 años, con domicilio en el barrio Ara San Juan de esa ciudad del departamento Choya. El hombre esperaba detenido en la intersección y, cuando la luz se puso en verde para los que viajaban por Entre Ríos, inició la marcha. En ese momento se produjo la colisión con la moto que venía por San Martín.
La conductora fue identificada como Marylin Analía Romero, de 18 años, residente en la calle Esquiú al 200. Tras el golpe, otros conductores y peatones llamaron a la policía y pidieron asistencia médica. Una ambulancia la trasladó al hospital zonal.
Las heridas y el parte médico
Los profesionales de la guardia determinaron que la joven sufrió politraumatismos en distintas partes del cuerpo y una herida cortante en la región frontal derecha de la cabeza. Le practicaron seis puntos de sutura. Quedó internada en observación durante unas horas y luego recibió el alta.
La decisión judicial
Personal de la Comisaría Comunitaria Nº 23 informó los detalles del siniestro al Dr. Alfonso Arce, representante de la Unidad Fiscal de Choya y Guasayán. El fiscal ordenó que la Dirección de Seguridad Vial labre las infracciones y multas correspondientes a Romero por falta de casco protector, falta de documentación y conducción peligrosa.
Además, dispuso que el automovilista recupere el rodado que había sido secuestrado preventivamente, una vez que presente la documentación. En el lugar trabajaron uniformados de la Comisaría Nº 23 y peritos de la Departamental 7.